Hetero, Santa Omnipotente

2°acto: Cosas problemáticas. Parte 1

Avanzamos a buen ritmo hasta que nos instalamos en un claro donde tomamos nuestro descanso para almorzar. Nos encontramos con algunos monstruos más antes de llegar allí, pero Leo y Albert se encargaron de ellos en un abrir y cerrar de ojos. Todo lo que yo tenía que hacer después de una pelea era lanzarles una curación rápida, así que continuamos a un ritmo despreocupado.

Al igual que la expedición al bosque Saul, los otros escuadrones se encontraron con más monstruos que nosotros. Apropósito, los caballeros sentían que los monstruos locales eran un poco más poderosos que los del bosque Ghoshe.

El claro donde nos detuvimos era el mismo lugar que usaban los mercenarios cuando tomaban un descanso en sus salidas regulares. Según lo planeado antes de partir, todos los escuadrones habían tomado diferentes caminos a través del bosque y se encontraron con nosotros alrededor del mediodía.

Johan me prohibió cocinar en público, pero la mayoría de las personas presentes son caballeros de la tercera orden. Está bien si los ayudo, ¿verdad? Después de todo, vine para apoyarlos con magia. Sí, le echaré la culpa a la magia si alguien dice algo. Bien. Eso es lo que haré. Con esa excusa en mente, decidí ayudar preparando el almuerzo.

Leo se acercó mientras yo preparaba una sopa para todos. — ¿Qué estás haciendo?

—Eh, cocinando. —Por alguna razón tuve una sensación de déjà vu.

— ¿Cocinando? Pero eres la santa, ¿no?

—Así es, —dije. Soy la santa, ¿y qué?

Me observó durante un rato, con una expresión extrañada en su rostro, antes de decir suavemente, —creía que mimarían más a la santa. ¿No debería haber alguien sirviéndote?

— ¿Eso crees? Las cosas siempre han sido de este modo.

—Eso es raro.

— ¿Lo es?

Honestamente, Leo tenía razón: cuando considerabas el estado de la santa en Salutania, realmente se suponía que debía ser reverenciada y atendida. Sabía esto, pero fingía firmemente no saberlo. Era mucho más cómodo para mí que me trataran como una persona común y corriente. Estaba segura de que Leo ya lo habría adivinado.

Además, poder cocinar era un buen cambio de ritmo. Tuve que contenerme para no hacerlo desde que llegué al feudo Klausner, sin contar aquella vez. Sin mencionar que habría sido extraño que una forastera como yo siguiera irrumpiendo en las cocinas del castillo. Pero no tenía que preocuparme por molestar a los demás al preparar la comida durante una expedición. Además, las únicas personas alrededor ya sabían lo que pasaba conmigo. De ninguna manera podría dejar pasar esta oportunidad.

—Huele increíble, —dijo Albert mientras se acercaba, sin duda atraído por el aroma.

—Oh, caballero Hawke.

Sonreí un poco mientras me movía nerviosa. La sensación de déjà vu se estaba haciendo aún más fuerte.

Albert tomó la posición frente a Leo y miró dentro de la olla. — ¿Es esta la misma sopa que nos hiciste antes?

—Sí. Pregunté a los caballeros si tenían alguna petición y varios la pidieron.

Albert se llevó una mano a la frente y bajó la cabeza como si le doliera la cabeza. — ¿Eso hicieron?

Aunque era el pedido de los caballeros, este tipo de sopa de carne y verduras secas era un alimento básico en las expediciones, según uno de los sirvientes.

—Espera, espera, ¿también le estás poniendo hierbas? —Preguntó Leo cuándo comencé a agregar hierbas como el orégano y el tomillo.

—Síp. Harán que la sopa sepa mejor, —le expliqué.

—Por supuesto. Su cocina es exquisita, —añadió Albert.

Esta sopa también tenía el efecto de incrementar la velocidad de recuperación de vida, pero eso no lo dije. Albert también lo mantuvo en secreto, solo mencionando el sabor. Sin embargo, llamar exquisitas a mis comidas era un poco exagerado, si me preguntas.

Terminé de hacer la sopa, así que lo siguiente era el plato principal. Me giré para encontrarme con las personas encargadas de cocinar para la tercera orden preparando algún tipo de carne. Parecían estar salándola y luego asándola a la parrilla con una mantequilla de hierbas que había sido preparada de antemano.

¿Pero qué tipo de carne era?

Espera, ¿qué? Parpadeé con sorpresa. Parecía que los mercenarios habían matado a un jabalí con el que se encontraron en el camino. ¿Qué tan seguido sucedía esto? A menudo, resultó. Los mercenarios realmente estaban tan locos como pensé que podrían estar.

El resto de la preparación de la comida se llevó a cabo sin problemas y, los sirvientes distribuyeron la sopa y la carne a los caballeros. Realmente no pude relajarme hasta que escuché el coro de deleite por el sabor, solo entonces suspiré con alivio.

Incluso Leo se entusiasmó con lo delicioso que estaba todo mientras se lo llevaba a la boca. Albert me colmó de elogios, con una sonrisa brillante en su rostro. Me alegraba que les gustara.

Una vez que terminamos de almorzar, reanudamos la expedición. Pero primero, lancé un hechizo de apoyo a los caballeros antes de que los escuadrones se separaran nuevamente.

—Protección en área. —Un círculo mágico se extendió a mi alrededor en el suelo, y una niebla blanca con partículas doradas se elevó de él.

Ese hechizo aumentaba la defensa de un individuo contra ataques tanto físicos como mágicos. Los caballeros ya estaban acostumbrados, pero los mercenarios, que nunca antes habían visto tal magia, armaron un gran alboroto. Leo incluido.

— ¡Oh, increíble! —Exclamó. —Puedo sentirlo.

— ¿Es la primera vez que te lanzan un hechizo? —Le pregunté.

—Sí. Apenas hay magos por aquí y, mucho menos alguno que pueda lanzar hechizos de efecto en área.

—Eso es cierto. —Tenía sentido cuando lo decía de esa manera. Había leído que los hechizos en área eran más difíciles para el mago promedio que los hechizos individuales.

—Sin mencionar que ningún otro mago puede encantar a tantas personas a la vez, —agregó Albert, quien estaba de pie a mi lado. Su tono era bastante admirativo.

— ¿Qué? ¿En serio?

—De hecho, —dijo. —Al subir de nivel nuestras habilidades mágicas, podemos aumentar el alcance y la duración de nuestros hechizos, pero nadie con vida podría igualar tu habilidad.

Tenía la sensación de que el gran mago Yuri Drewes me lo había dicho antes, pero lo había olvidado por completo.

Si él estuviera aquí ahora mismo, apuesto a que tendría una gran sonrisa en su rostro, pero su sonrisa estaría mezclada con otras emociones. Tengo miedo solo de pensar en lo que sucedería después. Un escalofrió bajó por mi columna. Eso estuvo cerca. Será mejor que tenga más cuidado.

Una vez que terminé de conjurar, nos separamos y comenzamos nuestra caminata por el bosque. Cuanto más nos adentrábamos, más monstruos nos encontrábamos. Aunque eran más poderosos que los del bosque Ghoshe, los caballeros los despachaban con bastante facilidad. Los derrotaban uno tras otro con una excelente coordinación táctica.

Mientras tanto, mi trabajo era curar, aunque me limité al hechizo normal. Pero escucha, la razón por la que no usaba mi magia santa no tenía nada que ver con en quién tenía que pensar para usarla. ¡De verdad! Albert y yo habíamos discutido si debería usarla y, habíamos decidido que mantendría el poder en reserva. ¡No tenía nada que ver con que me sintiera avergonzada, lo juro!

En un momento, los mercenarios de la vanguardia dieron la orden de detenerse. Miré hacia adelante entre los caballeros para ver cuál era el problema y vi una entidad desconocida.

— ¿Eh?

— ¿Qué sucede? —Alberto me preguntó.

—Oh, es solo que nunca antes había visto una… cosa como esa.

—Ese tipo de monstruo no aparece cerca de la capital. Cuidado, es venenoso.

Teniendo en cuenta que el feudo Klausner era conocido por sus hierbas, supuse que no era tan sorprendente encontrarme con un monstruo que se parecía mucho a una planta carnívora. Francamente, la forma en que se movían las espinas de la roció del sol gigante me desconcertaba un poco. Afortunadamente, a diferencia de todos los otros monstruos que habíamos visto, esta variedad estaba clavada en el suelo y no podía moverse. Lo cual era algo bueno, porque probablemente me hubiera asqueado aún más si fuera capaz de caminar.

¿Venenoso? ¿Eso significa que podría darle a alguien uno de esos efectos negativos?

Justo cuando pensaba eso, la batalla comenzó. Observé desde la retaguardia cómo la planta doblaba su tallo hacia atrás y las lanzaba hacia adelante. Al mismo tiempo, gotas redondas de las puntas de sus espinas volaban hacia los caballeros. La mayoría lograron esquivarlas, pero dondequiera que caía una gota, escuchaba el sonido chisporroteante de la cocción de la carne, era corrosión.

Yo era la única sorprendida por el sonido; todos los demás seguían luchando como de costumbre.

Cada vez que golpeaban a alguien, este gritaba: — ¡Me han envenenado! —Pero todos se mantenían bastante tranquilos al respecto. Luego, un mago lanzaría un hechizo para curarlo. Seguro que la magia era increíble. Los efectos negativos desaparecían en un abrir y cerrar de ojos.

La batalla en sí terminó rápidamente. Conjuré curación sobre todos los que habían sido heridos y, una vez más reanudamos nuestro camino.

Después de eso, comenzamos a toparnos con cierto tipo de monstruo con más frecuencia, es decir, seguimos encontrándonos con rocíos del sol. Sin embargo, no siempre rociaban veneno. Me mantuve en guardia por si acaso en cada batalla, pero mi magia no fue requerida nuevamente. Sin embargo, sabía que podría volverse peligroso si perdía la concentración.

Pronto, cuando había perdido la cuenta de con cuántos monstruos de ese tipo habíamos luchado, nos encontramos con otro. Este se abrió de par en par. Mientras lo hacía, yo concentré la magia en mi interior, preparando el hechizo para curar efectos negativos. No sabía cuántas personas habían sido golpeadas y, hubiera sido agobiante tener que curarlas a todas individualmente, así que opté por otro hechizo en área.

¡Purificación en área!

Lo conjuré justo a tiempo. La sorpresa sacudió a todos por un breve instante. El hechizo curó al escuadrón una fracción de segundo después de que el veneno los golpeara.

Lo has adivinado, estaba dando un buen uso a mi experiencia con los juegos.

Antes de unirme a la empresa en la que trabajaba, había jugado muchos juegos multijugador en línea. En esos juegos, formábamos grupos para matar monstruos poderosos, como lo estábamos haciendo ahora. Fue en esos juegos que aprendí a estudiar los movimientos de un monstruo y a preparar por adelantado hechizos que consumían mucho tiempo.

Como tal, cada vez que un monstruo usaba una habilidad que causaba un efecto negativo, estaba lista para contrarrestarlo. Si observaba los movimientos del monstruo, incluso podría predecir qué tipo de efecto causaría. Sin embargo, la activación de un hechizo de curación de efectos negativos tomaba tiempo. Por lo tanto, para cronometrar correctamente mis curaciones justo después del golpe del ataque, tuve que comenzar a sincronizar mis conjuraciones con las del monstruo.

En parte se debía a que las personas con las que había jugado querían eliminar sus efectos negativos de inmediato, por lo que, en algún momento, se había convertido en un acto reflejo sincronizar mis hechizos de esa manera. Es cierto que si era demasiado lenta, la gente se quejaba, así que también se me daba bien porque el grupo con el que jugaba tenía altas expectativas.

En consecuencia, comencé a conjurar purificación en área cada vez que veía un rocío de sol haciendo su movimiento.

— ¡Guau! ¡Eso fue increíble! —Exclamó Leo con admiración.

—Brillante como siempre. ¿Son estos los frutos de tu entrenamiento con el mago Drewes? —Preguntó Albert.

Bueno no. Esto no era algo que el gran mago Yuri Drewes me había enseñado. Pero dudaba que Albert entendiera a lo que me refería si le decía que lo aprendí de un juego, así que solo sonreí levemente. —Supongo que podrías decir eso. Gracias.

Tenía la sensación de que Yuri me enseñaría algo similar un día de estos. Él parecía ser del tipo de personas que premiaba la eficiencia.

Después de eso, continuamos según lo planeado y, mi primera expedición en el feudo Klausner llegó a su fin sin que ocurriera nada demasiado desafortunado.

Anterior Índice Siguiente


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.