Hetero, La Villana y el Jefe Final

Capítulo 5: La villana debería ser capaz de domesticar incluso al jefe final. Parte 2

Keith Eigrid. El segundo hijo del venerable vizconde Eigrid, es dos años mayor que Claude e, incluso antes de que naciera Claude, se había decidido que serviría como asistente y compañero de juegos del príncipe.

La gente que los rodeaba comenzó a sospechar que Claude podría ser el rey demonio cuando tenía cinco años. Comenzó cuando Keith casi se ahoga en un estanque del jardín imperial y, Claude lo salvó usando magia. Cuando nació Cedric y comenzó la lucha por la sucesión, hubo varios atentados contra la vida de Claude y, en ese momento, se descubrió que los demonios vendrían a rescatarlo sin falta.

El emperador y los demás trataron de esconder al príncipe Claude… Aunque, no estoy segura de si fue por amor o por preocupación por lo que podría pensar el mundo.

Una vez que salvó la vida de Keith, ya no podían ocultar por completo el hecho de que era el rey demonio. Keith debe haberse culpado a sí mismo por ello. Es por eso que ha continuado sirviéndole lealmente hasta el día de hoy.

Incluso si eso significa ir en contra de los deseos del rey demonio. Es una forma sumamente humana de hacer las cosas.

Aileen debería haberlo adivinado cuando se enteró de la tierra que Claude había comprado por el bien de los demonios. Después de todo, no había forma de que hubiera podido comprar el feudo completo de un conde por poco dinero. El joven Keith había reunido el capital para hacer esa compra vendiendo demonios. Probablemente les había ofrecido algunos de los demonios que habían venido a buscar refugio. Si hubiera sucedido antes de que cruzaran la barrera, Claude no se habría dado cuenta.

Sin embargo, lo que debería haber sido una transacción de una sola vez terminó ocurriendo repetidas veces.

Si se negaba en algún momento, la tierra sería confiscada. Estaba totalmente atrapado y no había nadie a quien acudir en busca de ayuda. Había seguido luchando solo. Había tomado la decisión insoportablemente pesada de sacrificar unos cuantos demonios para salvar a todos los demás.

Las transacciones continuaron porque también eran rentables para los humanos involucrados. El despertar de Lilia como la doncella de la espada sagrada haría que todo ese arreglo se desmoronara.

Después de eso, es tal como lo adivinó el joven Keith. Una vez que el rey demonio se haya ido, los humanos ya no temerán a los demonios.

Si no hubiera un rey demonio, los demonios no se reunirían. Su inteligencia caería y, la mayoría de ellos degeneraría en alimañas que no eran más que insignificantes molestias. Si los humanos usaran sus herramientas y conocimientos y lucharan en pequeños grupos, no sería muy difícil cazar a los demonios. No solo eso, sino que algunas de sus partes también podrían venderse a precios increíblemente altos. Los humanos se convertirían en cazadores.

En ese caso, es inevitable que se cree una facción que prefiera eliminar al rey demonio en lugar de confiar en el pacto de no agresión. Después de todo, un golpe con la espada sagrada y el rey demonio desaparecería para siempre.

Sin embargo, la espada sagrada es un arma para luchar contra los demonios y se dice que no funciona en humanos. Mientras Claude siga siendo humano, no pueden matarlo con esta.

En cuyo caso, simplemente tiene que convertirse en un verdadero demonio… Esta era la serie de acontecimientos que desencadenaba el evento del despertar del rey demonio.

En el juego, Keith clamaba que lo había hecho porque quería dinero. Bufaba y le decía a Claude que le había servido todos estos años sólo porque eso le había permitido hacer buenos negocios. Maldecía al rey demonio, diciendo que debería simplemente morir.

Sin embargo, probablemente había sido una mentira compasiva.

—Verá, sigo pensando… Si mi amo sería más feliz convirtiéndose en un demonio.

Eso es lo que Keith le dijo esta mañana, cuando cedió a la propuesta de Aileen. Por derecho, la elección que había hecho debería haber sido de Claude. En el juego, probablemente pensó que si la alternativa era hacer que Claude soportara esa culpa y siguiera siendo un humano que todavía sentía simpatía por Keith, entonces quería que odiara a todos los humanos, él incluido y, se convirtiera en un demonio.

El juego procedía así, comenzando con Claude enfurecido, matando a Keith con sus propias manos, perdiendo toda la fe en los humanos y finalmente transformándose en un dragón y deshaciéndose de sus últimos vestigios de humanidad.

Era común durante la ruta de Cedric que el emperador le diera a Cedric la tarea de resolver el tráfico ilegal de demonios antes de graduarse. Lilia lo ayudaba, sospechaban de Keith e informaban a Claude. Acompañando al grupo de Cedric, trataba de asaltar un sitio de transacciones y arrestar a Keith, pero en cambio, se encontraban con Claude, quien había matado a Keith. Luego, después de que Claude perdiera la esperanza y se convirtiera en un dragón, ella le decía: voy a poner fin a su dolor y usaba la espada sagrada para destruirlo.

Entre paréntesis, durante la ruta de Claude, que se desbloqueaba después de completar el juego por primera vez, la historia cambiaba a una en la que lograba mantenerlo humano. Después de que Claude sea herido por la traición de Keith, ella lo calmaba diciéndole: estoy aquí y restauraba su humanidad. Luego, habiendo decidido pasar su vida con Lilia, la doncella de la espada sagrada, Claude decidía abdicar de su posición como rey demonio para evitar oponerse a ella. Sellaba a todos los demonios en el mundo de los espíritus y vivía como un humano ordinario.

Ahora que ha recuperado todos sus recuerdos de esos eventos, Aileen solo tiene una cosa que decir:

— ¡¡Qué heroína tan inútil…!!

En el momento en que Lilia se daba cuenta de que Keith era sospechoso, debería haber considerado lo que sentiría Claude y actuar en consecuencia. Todo lo que hacía Lilia en el juego era obligar a Claude a reconocer la traición de Keith, herirlo y, luego tener el descaro de decir voy a poner fin a su dolor y destruirlo o, decirle estoy aquí y hacer que deje todo atrás. Qué completamente irresponsable. Aileen la desaprueba completamente.

No solo eso, sino que resulta que la respuesta a la pregunta de cómo Lilia, la doncella de la espada sagrada, quien es incompatible con los demonios y Claude, quien quiere proteger a los demonios, lograron estar juntos es que Claude abandone a los demonios, un desarrollo que a Aileen le parece completamente inconcebible.

Me niego a permitir que el príncipe Claude elija un futuro como ese.

Si depende de ella, Aileen le dará a Claude todo lo que desee.

No le permitirá abandonar a los demonios. No le permitirá matar a su querido asistente.

Todo lo que necesite para que eso suceda será determinado por las bases que construya. Esa es la naturaleza de las batallas.

—Les estoy diciendo que se vayan.

Al sonido de la profunda voz de Claude, la puerta del salón se abre por sí sola y una ventisca sopla hasta el pasillo.

Aparentemente, el evento del informe anónimo ya está en marcha.

Beelzebuth y los demás están en el pasillo, conteniendo la respiración mientras observan cómo se desarrolla la escena.

Todo el grupo la mira con inquietud. Aileen sonríe y asiente.

—Pero príncipe Claude, es cierto. El joven Keith está vendiendo demonios. Vinimos a decírselo porque pensamos que si aún no lo sabía, saldría lastimado…

Lilia, que está sentada en el sofá del salón, agacha la cabeza. A su lado, Cedric habla instantáneamente, sonando crítico.

—Es como dice Lilia, hermano. Podríamos haberte ignorado y seguir adelante con la investigación por nuestra cuenta, pero Lilia dijo que sería demasiado horrible. Por eso hemos venido a hablar contigo en secreto.

—No me diga que los demonios fueron vendidos bajo sus órdenes. ¿Planeaba iniciar una guerra con los humanos alegando que violamos el pacto de no agresión?

La provocación de Marcus hace que Claude lo fulmine con su roja mirada. Los muebles traquetean y el suelo y los cimientos tiemblan. Es un terremoto.

—Suficiente de…

—Enfadarse es inútil. Lilia es la reencarnación de la doncella de la espada sagrada.

Ante el alarde de Marcus, el temblor se detiene. Lilia inclina la cabeza, pareciendo avergonzada.

—N-No lo sabemos con certeza todavía… Sigo diciéndoles que no difundan ese rumor.

— ¿De qué estás hablando? No hay error. Incluso la iglesia lo reconoció. Más que nada, la espada que se materializa de tu cuerpo… Si esa no es la espada sagrada, ¿entonces qué es? ¡Tiene ese resplandor erradicador de demonios!

—Eso es correcto, Lilia. Debes tener confianza en ti misma. Por eso mi padre nos dejó la resolución del tráfico ilegal de demonios.

Aparentemente, el poder de Lilia como la doncella de la espada sagrada ya se ha despertado. Como resultado, Cedric y Marcus se han prendado aún más de ella. No parece que se hayan dado cuenta del hecho de que han hablado demás.

—En este reino, la sangre de la doncella de la espada sagrada corre más espesa en Aileen. Sin embargo, ella estaba muy lejos de ser como la doncella. Estuve bien al elegirte…

—Esta es una conversación bastante intrigante. ¿Erradicar demonios, dicen?

Aileen entra en la habitación, sus tacones haciendo ruido. El aire frío pasa por sus pies.

—Esta es la primera vez que escucho sobre eso. Aunque matar demonios está prohibido por el pacto de no agresión.

—Aileen…

Claude levanta la mirada y Aileen se sienta a su lado. Ella sonríe.

—Tanto sus cabezas como sus lenguas son tan sueltas como siempre, ya veo. Creo que la parte de la erradicación de demonios es lo que deberían abstenerse de difundir, no lo de la doncella de la espada sagrada. Ya que es una violación del pacto de no agresión.

— ¡L-Los demonios solo vieron la espada sagrada y salieron huyendo! ¡Lilia ni siquiera los tocó!

—Bueno, esa es una maravillosa noticia. ¿No es así, príncipe Claude?

Deja caer una mano sobre el puño cerrado de Claude. Ante eso, finalmente, el aire frío deja de soplar alrededor de sus pies.

—Entonces, ¿de qué estaban hablando? ¿Algo sobre el joven Keith vendiendo demonios ilícitamente?

—E-Eso es correcto.

—Santo cielos, eso es ridículo. Fuera de aquí, insisto.

— ¡¿R-Ridículo?! ¡Eso es muy cruel! ¡¿No siente pena por los demonios?!

—Pero vender demonios no es un crimen bajo ninguna definición.

Aileen inclina la cabeza. Lilia abre mucho los ojos.

Incluso Cedric y Marcus se quedan mirándola, atónitos. Todo el grupito es una molestia.

—Lo que está prohibido es dañar a los demonios. Traficar demonios no lo es. La gente simplemente ha decidido no hacerlo porque eso enojaría al príncipe Claude. Es una cuestión de ética. En primer lugar, incluso si el joven Keith ha estado vendiendo demonios ilícitamente, ¿exactamente por qué crimen lo arrestarían los humanos?

—Yo… ¡Deseo evitar conflictos entre demonios y humanos! Si no lo hacemos, ya que soy la doncella de la espada sagrada, terminaré teniendo que matar al príncipe Claude…

—El príncipe Claude sigue siendo humano. No podría matarlo con la espada sagrada incluso si quisiera. Para resumir…

Sin darle tiempo a Lilia para que se deprima y se preocupe, Aileen sonríe elegantemente.

—Usted no es necesaria, así que váyase, ¿quiere? ¿No sería mejor dedicar su tiempo a estudiar diligentemente para prepararse para convertirse en emperatriz? No he escuchado muy buenos rumores sobre usted.

— ¡Que cruel…!

Lilia se pone de pie y sale corriendo, llorando. Cedric y Marcus salen detrás de ella. Exhalando tan profundamente que sus hombros caen, Aileen invoca a Almendra.

—Puede que el poder del príncipe Claude no sea suficiente. Observa a esos tres desde el cielo hasta que hayan abandonado el bosque por completo, por favor. Eso sí, no debes acercarte demasiado; el poder de la doncella de la espada sagrada es real.

— ¡Comprendido!

Almendra, quien se había encaramado en la cabeza de Beelzebuth, se aleja volando. Claude comienza a hablar.

—No hagas nada peligro… Muy bien. Lo dejo a tu criterio.

—Bueno. En este momento, más que a los demonios, necesita proteger al joven Keith. ¿Lo entiende?

Ha aparecido la doncella de la espada sagrada. Para exprimir la vulnerabilidad de Claude, sus enemigos pensarán en atacar a Keith, el objetivo más fácil. Porque es humano.

— ¿Hay algo lo suficientemente sustancial como para que sospechen de él?

Claude, dice en un murmullo, puede que captara algo. Cuando Aileen levanta la mirada, ve a Keith en el pasillo. Le hace señas con la mirada. Este mira hacia el techo por un momento, luego camina rápidamente hacia Claude.

Luego se arrodilla e inclina la cabeza.

—Amo. Hay algo que debo decirle.

—Desembucha.

—Sin embargo, la cosa es que va a tener que esperar hasta que termine el trabajo que me ha asignado la dama Aileen.

Él la mira con indiferencia y Aileen parece en blanco.

—Una vez que se aclare este incidente, confiéseselo todo al príncipe Claude. No tome decisiones arbitrarias; pregúntele a su amo por su decisión. No hacerlo fue su primer error.

Aileen es quien le dijo eso. Dada la situación, bien podría simplemente confesar ahora.

—No debo dejar mi error en pie y terminar saboteándolo. Soy su mano izquierda, después de todo.

Con eso, Keith se voltea hacia Claude. La lealtad en su mirada es clara y sincera.

Claude también debe haber sentido esto. Descansando su barbilla en su mano, suspira.

—Está bien. Cuando llegue el momento, prepárate. Dependiendo de la situación, es posible que tenga que castigarte.

—Entendido, amo.

—Además, sé dónde está el té. Simplemente no sé cómo prepararlo.

—Le pido perdón, mi señor.

Aileen, quien ha estado escuchando la conversación junto a ellos, silenciosamente comienza a ponerse de pie, pero por alguna razón, Claude tira de ella para sentarla en su regazo.

— ¿Q-Qué sucede? Y yo que pensaba dejarlos a solas.

— ¿Dónde está la diversión en quedarse a solas con otro hombre? Eres bastante extraña con ese tipo de cosas. ¿Y qué es esto? Estás usando a Keith como te place, te has ganado a Beelzebuth y me estás ocultando algo. ¿Qué estás tramando?

Desde atrás, Claude acaricia lentamente su garganta con la punta de su dedo. Frunciendo el ceño ferozmente, Aileen le da un codazo en el su plexo solar. Debe haber bajado la guardia, porque recibe toda la potencia del golpe y gime.

—Soy particularmente buena defendiéndome de los pervertidos.

— ¿Pervertidos…?

Por primera vez en bastante tiempo, un rayo cae en el exterior. Aparentemente, eso lo sorprendió. Entonces oye que empieza a llover; eso no pudo haberlo entristecido, ¿verdad?

Keith se echa a reír, mientras Beelzebuth y los demás lucen nerviosos. Cruzando frente a ellos, Aileen abandona el salón rápidamente, para que no vean su rostro remilgado y sus mejillas enrojecidas. Cuando Claude hace cosas así y ella reacciona de forma exagerada, se da cuenta de que tiende a caer en sus juegos con demasiada facilidad.

—El rey demonio también es bastante ingenuo. Un empujoncito más era todo lo que necesitaba.

Isaac, parado en el pasillo, sonríe y luce como si lo supiera todo, así que mientras está en eso, Aileen también lo golpea en el plexo solar.

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