Hetero, Santa Omnipotente

5°acto: La magia santa. Parte 1

—Nunca imaginé que simple trigo tendría tal efecto, —dijo Corinna con admiración mientras miraba el espécimen de espelta en su escritorio.

El día después de que hice la pasta, cuando llegué a la destilería, todo el mundo se apresuró a rodearme. Ya habían oído hablar de mis descubrimientos de boca de Corinna.

Los alquimistas de la destilería tenían un gran interés en las hierbas, así que ya había predicho algo como esto. Sin embargo, en ese momento, todavía no había escuchado las noticias adicionales de la tercera orden, por lo que el grupo se disolvió rápidamente.

Por supuesto, ese no fue el final. Cuando regresé de llevar las pociones para los caballeros, se reunieron a mi alrededor una vez más con nuevas preguntas. Terminé contándoles todo lo que había investigado hasta ese momento.

—Como pueden ver, entre todas las variedades de trigo, la espelta es conocida por su alto valor nutricional.

— ¿Está esto relacionado con el negocio de la cocina medicinal?

—No exactamente, pero es bastante similar.

Me había topado con ese libro sobre la santa europea y su obsesión por la espelta mientras buscaba en el estante de aromaterapia de una librería. Esa santa había estudiado medicina y herbología y había conseguido grandes logros en la investigación de alimentos, que fue la razón por la que llegó a ser conocida por evangelizar la espelta; incluso había escrito un libro al respecto.

—Eso es interesante, dijo uno de los alquimistas. — ¿Hay algún otro tipo de comida como esta?

—Una tonelada. Me tomaría años contarles sobre cada una.

—Empecemos por el principio y vayamos poco a poco. Primero, la espelta.

Si bien sabía acerca de esos ingredientes súper promocionados llamados súper alimentos y cosas por el estilo, comencé a darme cuenta de que tal vez no recordaba mucho sobre ellos.

Un sudor frío bajó por mi espalda, pero afortunadamente podría soportar otra mini conferencia sobre la espelta, al menos.

Corinna tomó el espécimen y comenzó a murmurar para sí misma mientras pensaba en algo. Ella había preguntado acerca de hacer pociones con trigo, ¿verdad? ¿Qué tipo de cosas podríamos inventar? Trigo… Líquido… ¿Cerveza? Sin embargo, la cerveza estaba hecha de cebada.

— ¿Cree que, usando la espelta, podríamos hacer algo más efectivo que las pociones de vida de alta calidad? —Le pregunte.

—Jo, jo, ¿eso es algo que has estado investigando?

—Sí. He investigado mucho, pero todavía no he encontrado una receta lo suficientemente potente.

Una parte de mí se preguntaba si podría ser tan simple como agregar espelta a mi receta de poción de vida de alta calidad, como una especie de receta secreta propia. También albergaba una leve esperanza de que Corinna pudiera tener algún conocimiento especial sobre el tema.

Mi pregunta había sido escéptica, por lo que me sorprendió su respuesta: —tal cosa existió una vez.

— ¡¿Qué?! ¿En serio?

—Sí, pero ya no.

— ¡¿Ya no?! —Mis ojos se abrieron como platos.

Eché un vistazo alrededor de la habitación. Nadie más parecía anonadado, ¿ya sabían de esto? Corinna me guió a la habitación trasera, donde abrió la puerta de una estantería cerrada y tomó un libro. Cuando hojeó las páginas, me di cuenta de que contenía docenas de recetas de pociones.

—Echa un vistazo. Esta es la receta que estás buscando. De calidad superior, la llamaban.

—Oh, vaya…

—Sus efectos son notables, pero también cuesta mucho. La hierba necesaria para elaborarla es difícil de adquirir y tiene un precio espantoso en el mercado. Además de eso, casi nadie podría hacer esta receta, ni siquiera aquí en la destilería.

Todos los alquimistas del feudo Klausner tenían niveles excepcionalmente altos, como cabría esperar del lugar conocido como la tierra santa de los alquimistas. Sus técnicas y habilidades farmacéuticas eran básicamente de otro plano de existencia, especialmente en comparación con las de la gente de la capital.

Supuse que era posible que los viera bajo una luz favorable porque Corinna era la alquimista principal y todo eso, pero realmente parecían de primera categoría. De cualquier manera, cada poción hecha aquí eclipsaba por completo a las elaboradas en el instituto de investigación. Después de todo, en el instituto, yo era la única que podía hacer pociones de vida de alta calidad, pero más de unas pocas personas aquí tenían un nivel lo suficientemente alto en sus habilidades farmacéuticas para hacer lo mismo.

Sin embargo, según Corinna, ninguno poseía el nivel requerido para hacer pociones de calidad superior. Eso no era por falta de habilidad natural, o por no intentarlo: los alquimistas aquí eran brillantes, pero sin la hierba especial necesaria para hacer pociones de calidad superior, no había forma de hacer un trabajo lo suficientemente complejo como para aumentar la habilidad farmacéutica de uno al nivel requerido.

La hierba en cuestión podía encontrarse en el extremo norte del feudo Klausner. Solo crecía en unos pocos lugares selectos en las profundidades del bosque. A pesar de eso, en un momento, la gente del feudo había logrado cultivarla en sus campos, si bien en el borde del bosque.

—Espera, ¿podrían cultivarlo? ¿Agrícolamente?

—Sí podríamos.

— ¿Pero por qué no lo hacen en la actualidad?

Con una mirada extraña y nostálgica, Corinna me explicó: Una vez, una alquimista verdaderamente talentosa había vivido en el feudo Klausner. Hasta el día de hoy, era recordada como la madre de los conocimientos médicos modernos y, su influencia continuaba dando forma a la industria farmacéutica. Los alquimistas del feudo Klausner la habían reverenciado y le habían dado el título de gran alquimista, del que claramente había sido más que digna.

En particular, toda su vida había bordeado la frontera del genio y la profunda excentricidad. En cambio, los chismosos se habían referido a ella como la alquimista de los tontos.

Sin embargo, fue esta mujer quien hizo posible que se cultivaran tantos tipos diferentes de hierbas en el feudo Klausner. A algunos les parecía que había encontrado una manera de cultivar plantas que solo podían recolectarse en la naturaleza específicamente para poder hacer pociones cuando quisiera. Ella no era citada diciendo algo como, bueno, sino puedo ir a los ingredientes, haré que ellos vengan a mí, pero esa era absolutamente la vibra que me transmitía.

La gran alquimista también había trabajado en el cultivo de la hierba especial para pociones de calidad superior. Sin embargo, a pesar de haber ideado una técnica específica para su cuidado, cultivarla no era una tarea fácil. Según Corinna, se requerían varias condiciones muy particulares para que la hierba germinara.

—Muchas de esas condiciones se han mantenido en secreto o, incluso perdido, —dijo. —No puedo estar segura, pero sospecho que ya no se cumple una de esas condiciones, razón por la cual hemos perdido nuestra capacidad de cultivarla.

— ¿Qué quiere decir con que se han mantenido en secreto?

—Solo unas pocas personas conocen todos los elementos necesarios para cultivar la hierba. —Corinna sacó otro libro de la estantería y me lo entregó.

Dudé en abrirlo, en lugar de eso paseé mi mirada entre la tapa del libro y el rostro de Corinna. Ella hizo un gesto con la barbilla para decirme que siguiera adelante, así que comencé a hojear las páginas.

Mientras leía, fruncí el ceño. El contenido de este libro revelaba las condiciones secretas para el cultivo de la hierba. —Um, ¿está segura de que está bien mostrarme esto?

—Yo soy la que está a cargo aquí y, digo que sí. No tienes ningún problema con eso, ¿verdad?

¿En serio? Tenía mis dudas, esto se sentía demasiado fácil, pero busqué la página sobre la hierba en cuestión. En poco tiempo, la encontré.

Mientras leía, Corinna murmuró: —Esto es extremadamente confidencial. No compartas lo que leas aquí, con nadie. Aunque, una vez que conozcas las condiciones, verás por qué no hay nada que podamos hacer al respecto.

Efectivamente, a medida que avanzaba un poco más, me di cuenta exactamente de a qué se refería.

Anterior Índice Siguiente


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.