Hetero, Santa Omnipotente

5°acto: La expedición. Parte 1

Habían pasado nueve meses desde mi invocación. En los últimos días, había comenzado a trabajar en la elaboración de pociones en el instituto de investigación después de clases hasta altas horas de la noche. Había recibido órdenes de pociones no sólo de mi cliente habitual, los caballeros de la tercera orden, sino también de los caballeros de la segunda orden.

Sin embargo, no era un gran problema, ya que sólo necesitaban el número habitual, lo que podía hacer fácilmente siempre que tuviera suficientes ingredientes. Siempre había sido capaz de hacer más pociones que incluso aquellos que se especializaban en el oficio.

Mi absurdo nivel base venía con una tonelada de maná y, podía hacer una gran cantidad de pociones al día. Mis estadísticas probablemente explicaban esto, pero nunca las había compartido con nadie y, no iba a hacerlo hasta que alguien me descubriera con las manos en la masa.

Mi entrenamiento mágico también daba sus frutos en este sentido. Podía hacer pociones incluso de manera más eficiente que antes. Sabía que el entrenamiento me ayudaría a conjurar más rápido, pero no pensé que afectaría mi tasa de producción de pociones.

¿Significa esto que la canalización afecta prácticamente todo lo relacionado con la magia? Supongo que no debería sorprenderme, el gran mago lo consideraba sumamente importante, después de todo.

Mientras preparaba diligentemente mis pociones, Johan se me acercó. Se estaba haciendo bastante tarde y era inusual para él estar todavía aquí a esta hora.

¿Paso algo?

—Trabajando duro como siempre, según veo, —dijo.

—Gracias. Tengo que hacerlo, hay muchos encargos esta vez.

— ¿Porque los caballeros de la segunda orden también necesitan pociones?

—Sí. Me pregunto si nos seguirán pidiendo.

—Puede que lo hagan, considerando lo sorprendidos que estaban por el lote que enviamos durante su última expedición al bosque oeste.

— ¿Eran para ellos?

—Por supuesto. Sin embargo, supongo que no debería decir enviamos, ya que las que obtuvieron fueron de tus pociones.

Debido a mi maldición de bonificación del cincuenta por ciento, pensé. Pero si nos siguen pidiendo, eso significa más ingresos para el instituto. Tal vez pida materiales experimentales adicionales; hay una planta rara que quería…

Me había abstenido de comprarla porque era un poco cara, pero tenía la sensación de que ahora podríamos tener el presupuesto para ello.

Johan había comenzado la conversación de forma casual, pero un aire algo tenso permanecía, así que sospeché que también quería hablar de otra cosa. Tenía la sensación de que también sabía exactamente qué.

—Hoy llegó un mensajero de palacio. Solicitaron apoyo durante la próxima expedición, ayuda con la curación, específicamente.

— ¿Quieren su apoyo?

—No te hagas la tonta. Te quieren a ti.

Sí, tenía razón. Tan cierto que no pude evitar hacer esa broma. —Ya veo. Entiendo.

Johan hizo una pausa. —Veo que estás imperturbable.

—Bueno, ya lo habíamos discutido.

—Supongo que esperaba que estuvieras un poco más molesta.

Le devolví su sonrisa irónica con una propia. Sabía que esta solicitud llegaría eventualmente. Tanto Johan como Yuri lo habían dicho. De hecho, hace tan sólo unos días, Yuri había dicho: Puede que estés lista para el bosque oeste.

No estaba segura de cómo me sentía al respecto, por supuesto. Hacer una expedición significaba toparse con monstruos. Si bien había visitado algunos de los bosques antes, en realidad no habíamos visto ninguna de las bestias, así que no sabía qué esperar, no realmente.

Había sido testigo de las graves heridas de los caballeros que regresaban del bosque oeste; sabía que era peligroso. Ahora querían que yo fuera allí. Por supuesto que eso me asustaba. Pero probablemente estaría con los caballeros de la tercera orden, que ya nos habían protegido a mis compañeros investigadores y a mí cuando nos aventuramos juntos antes.

Si bien mi grupo no se había encontrado con ningún monstruo durante esa excursión al bosque, los otros grupos sí. Los investigadores habían ayudado con la lucha, pero escuché que los caballeros habían actuado rápidamente para asegurarse de que ninguno de ellos resultara herido.

No creía que esta vez fuera a ser diferente. Sabía que los caballeros también eran buenas personas. Dudaba que esperaran que me enfrentara a uno de estos monstruos cuando todo lo que tenía a mi favor era magia sagrada, lo que significaba que no tenía forma de contraatacar.

Por lo tanto, aunque tenía miedo, no era pesimista. Sin mencionar que estaba lejos de oponerme a brindar apoyo a los caballeros que conocía tan bien. De hecho, esperaba esta oportunidad de ayudar.

Además, estaba segura de que Yuri estaba ansioso por ir al bosque oeste. Quería ver qué efecto tendría mi magia en el miasma y, ​​sus ojos brillaban cuando hablaba sobre mi posible viaje allí. Yuri seguro que era fiel a sí mismo.

No era el único que esperaba con ansias esto; la tarea también me interesaba, incluso si el propósito principal era una expedición. ¿Mi razón? Hierbas, como de costumbre. Dentro de ese bosque crecían varias plantas medicinales que no podíamos cultivar en ninguno de nuestros huertos.

Cuando visité los otros bosques, encontré todo tipo de hierbas y demás y, las especies variaban entre los dos hábitats. Por lo tanto, esperaba que el bosque oeste tuviera hierbas que no se pudieran encontrar en ninguno de los otros dos.

Sin embargo, se suponía que los monstruos del bosque oeste también eran más fuertes, así que no sabía si tendría tiempo para cosechar. Esta vez yo sería la única investigadora, mientras que los que más sabían sobre la recolección de hierbas se quedarían atrás. Aunque algunos de nosotros nos unimos a los caballeros en una expedición hace unos meses, esa había sido una excepción.

Como resultado, la posibilidad de que me diera cuenta de un nuevo tipo de planta en el viaje era evidentemente baja. Aunque probablemente detecte algunas especies familiares… supongo que tendré que estudiar antes de ir.

—Parece que en realidad estás más entusiasmada con esto que con cualquier otra cosa, —dijo Johan.

— ¿Eh? ¿Eso parece?

La sonrisa irónica de Johan se transformó en una exasperada. —Apuesto a que estás pensando en todas las plantas nuevas que podrías encontrar, ¿no es así?

Mi manía por las hierbas siempre se dejaba ver. — ¿Es tan obvio?

—Me alegro de que seas tan apasionada y todo eso, pero asegúrate de hacer algunas pociones para ti misma.

— ¿Por qué?

—Porque necesitarás algunas, ¿verdad? Pociones de maná y cosas por el estilo.

—Ahora que lo mencionas, supongo que tienes razón.

Si bien la vida y el maná se recuperaban naturalmente, tomar pociones era una forma mucho más rápida de llenar el tanque, por así decirlo. En una emergencia, probablemente no tendría tiempo para sentarme a esperar a que mi maná se recupere. Bien entonces. He alcanzado mi cuota del día, así que supongo que también haré algunas para mí.

Y así, seguí haciendo pociones mucho después de que Johan se fuera.

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