Hetero, Santa Omnipotente

4°acto: Encantamiento de hierbas. Parte 1

Fui a la biblioteca por primera vez en mucho tiempo. Había sido difícil ir desde que comencé a tomar clases, pero finalmente lo logré y, me dirigía a toda velocidad porque finalmente había recibido el permiso para ingresar al depósito prohibido.

El depósito estaba adjunto a la biblioteca, pero la sala de descanso para los bibliotecarios lo separaba del área pública. Además, una puerta enorme lo mantenía cerrado.

La llave de esa puerta me parecía extraña por lo normal que lucía, pero aparentemente no era ni remotamente normal. Realmente no entendía cómo funcionaba, pero utilizaba una misteriosa tecnología mágica tal que incluso si poseías la llave, la puerta sólo se abría para aquellos a los que se les concedía permiso para entrar. En realidad, se parecía a la autenticación biométrica.

Además, no era necesario cerrar con llave al salir, ya que había una especie de sistema de bloqueo automático.

Después de mostrarle mi permiso al bibliotecario de la sala de descanso, este abrió la puerta del depósito y me guió hasta la estantería que quería ver. La biblioteca no era un lugar tan popular para empezar, pero el depósito prohibido estaba aún más desolado. Los únicos allí dentro éramos el bibliotecario y yo.

—Las estanterías que contienen los libros relacionados con la herbología y la botánica están aquí y aquí.

Le di las gracias al bibliotecario y este se marchó. Inmediatamente me puse a elegir libros de las estanterías.

Como era de esperar de una biblioteca restringida, los libros estaban encadenados a sus estanterías, por lo que no se podían sacar de la habitación. La cadena llegaba aproximadamente a la longitud del escritorio y la silla más cercanos, así que tomé algunos libros interesantes y me senté allí.

Los libros del depósito parecían más antiguos que los de la biblioteca normal, lo que me ponía un poco nerviosa al pasar las páginas. Tuve especial cuidado mientras los examinaba detenidamente en busca de la información que quería: hierbas más potentes que las que se usan en las pociones de vida de alta calidad.

Había leído casi todos los libros de la biblioteca regular relacionados con plantas medicinales. Estos describían hierbas que se usaban en todo tipo de pociones hasta de alta calidad, pero no decían nada de algo más fuerte. Por lo tanto, esperaba encontrar esa investigación en el depósito prohibido. Mi conjetura fue correcta.

De hecho, entre los libros del depósito había algunos que detallaban hierbas de las que nunca había oído hablar antes. Y eso no era todo: estos libros eran mucho más detallados sobre las hierbas que ya conocía. Incluso encontré algunas recetas de pociones que inspiraron todo tipo de nuevas ideas, ¿en cuanto a los efectos de las pociones nuevas de estos libros prohibidos? Bueno… probablemente era mejor fingir que no los había visto.

Me quedé completamente absorta en la lectura, devorando un libro tras otro hasta que me quedé exhausta.

¿Supongo que debería tomarme un descanso? Pensé para mis adentros y miré hacia arriba, donde me encontré con alguien parado justo a mi lado.

— ¡Aah! —Salté de la sorpresa.

En la penumbra, vi el tenue contorno de una máscara de porcelana blanca, no, espera, cara. Era el gran mago Yuri y, no tenía idea de cuánto tiempo había estado allí parado.

Al menos, estaba bastante segura de que era él. Tenía una expresión en blanco mientras miraba el libro y, como era tan hermoso, su rostro se parecía más a una máscara.

— ¿Gran mago? —Llamé.

Volteó su mirada hacia mí y sonrió lentamente. — ¿Buscas información sobre hierbas?

—Uh, sí… ¿Cuánto tiempo lleva aquí?

—Oh, un ratito. Estaba esperando a ver cuánto tardarías en darte cuenta de mi presencia.

—Debería haber dicho algo.

—Parecías tan absorta que no me atreví a interrumpir.

Era cierto que había estado bastante dedicada en mi nueva investigación, pero ¿estaba tan fascinada que ni siquiera lo había notado respirando sobre mi cuello? Ni siquiera me di cuenta de que entrara en la habitación.

Fue todo un shock. Me agarré el pecho, mi corazón aún latía con fuerza. Yuri pasó las páginas de mi libro.

— ¿Hay alguien a quien quieras matar?

— ¿Qué? —Lo miré confundida. Eso era lo último que esperaba escuchar. ¿Por qué diablos diría algo así?

—Todas estas plantas son venenosas, ¿correcto?

Miré la página que estaba señalando. …Sí. Estaba en lo correcto. Lo que significaba que este libro no contenía más que plantas venenosas.

O-Oye, ¿no dicen que incluso el veneno puede ser beneficioso dependiendo de cómo lo uses? Nunca tuve la intención de usarlos de esa manera.

—El veneno sólo es dañino en ciertas cantidades o, con ciertos reactivos, —señalé.

—Oh, eso es cierto. —Asintió con la cabeza, pero tuve la sensación de que pensó que estaba escondiendo algo.

¡De verdad, le estoy diciendo la verdad! ¿Bien?

—Entonces, ¿qué es lo que estás buscando?

—Nuevas plantas medicinales. Unas que pueda usar para variaciones de nuestras pociones de recuperación actuales.

—Entonces, ¿hierbas fuera del uso normal?

—Más o menos.

Yuri pareció encontrarlo intrigante, así que le conté todo sobre mi investigación y mi búsqueda de ingredientes más efectivos.

Yuri puso su mano en su barbilla y se sumió en sus pensamientos con un, —ya veo. —Después de un momento, preguntó: —Haces pociones hirviendo hierbas y agua mientras las imbuyes de magia, ¿correcto?

—Correcto.

— ¿Sabías que las plantas sólo contienen una cantidad minúscula de magia?

— ¿Eh? ¿De verdad? —Esta era la primera vez que escuchaba algo así.

Según Yuri, todos los seres vivos poseían cierta cantidad de magia. Sin embargo, no mucha gente sabía esto. Él mismo sólo lo había confirmado a través de su propia investigación. Basado en este conocimiento, me dio el siguiente consejo: debería concentrarme en la cantidad de magia en las hierbas que usaba para fortalecer mis pociones.

La teoría general decía que las hierbas se volvían más potentes mediante la aplicación de magia durante la producción de pociones. Por eso Yuri pensaba que mi magia, con su elemento dorado extra brillante, hacía que mis pociones fueran más eficientes que las de los demás.

—Si las hierbas estuvieran imbuidas de tu magia incluso antes de la elaboración, apuesto a que se volverían aún más fuertes, —dijo Yuri.

— ¿Podré hacer eso?

—Quién sabe.

Quería azotar la cabeza contra el escritorio. Esa era la pregunta más esencial, pero ni siquiera el gran mago sabía la respuesta. Sin embargo, tenía la sensación de que podría estar en algo y, la pregunta ahora era cómo lograrlo.

—Me disculpo por mi ignorancia. Sé mucho sobre magia y hechizos, pero las hierbas no son mi fuerte.

—Está bien. Creo que me ayudó mucho. Gracias.

Gracias a su consejo, sentía un rayo de esperanza.

Estaba en un buen punto de partida, así que salí del depósito prohibido y regresé al instituto. Como nunca antes había escuchado que las hierbas fueran mágicas, era muy probable que los otros investigadores tampoco supieran nada sobre esto. Pero seguramente tenían más conocimientos sobre el tema que el gran mago.

Dicen que dos cabezas son mejor que una, después de todo y, yo iré de dos a una docena.

No pude evitar sentirme un poco emocionada cuando Yuri y yo fuimos por caminos separados.

~❀❀❀~

Cuando regresé al instituto, comencé a interrogar a los otros investigadores sobre plantas mágicas. Algunos de mis compañeros sabían acerca de las hierbas con propiedades mágicas, sin embargo, nadie había pensado en imbuir su propia magia en otras no mágicas. Se sorprendieron cuando lo mencioné.

Después de todo, no teníamos ninguna razón para pensar que imbuir nuestra propia magia en las hierbas antes de la producción tuviera algo que ver con la eficacia de la poción. Por lo tanto, nadie tenía idea de cómo hacerlo.

Bueno, si no lo saben, no lo saben. Eso sólo significa que tendré que realizar algunos experimentos por mí misma.

—Entonces, Jude, ¿puedes ayudarme? —Le pregunté.

—Yendo directo al punto, ¿eh? ¿En qué necesitas que te ayude? —Preguntó Jude con una risa seca. Era una persona tan amable por acceder tan fácilmente.

Primero, quería ver si podíamos hacer agua con magia. Al sumergir las flores cortadas en agua con colorante, podías teñir el tono de los pétalos. Por lo tanto, pensaba que podríamos hacer algo similar con las hierbas sumergiéndolas en agua imbuida mágicamente.

Sin embargo, no sabía cómo hacer tal agua, así que tuve que preguntarle a Jude sobre su habilidad en la magia de agua. Desafortunadamente, él no tenía idea. Lo intentó y experimentamos con todo tipo de cosas, más magia, diferentes conjuros, ese tipo de cosas, pero todo lo que obtuvimos fue agua normal.

—Es una buena teoría, pero ¿hacer agua mágica no fallaría contigo, ya que no puedes usar magia de agua en primer lugar? —Preguntó Jude al final de otro experimento fallido.

—Iba a descubrir esa parte más tarde, —admití, ganándome una mirada exasperada.

Jude tenía razón sobre mis deméritos, pero pensé que sería un buen primer paso. Sin embargo, renuncié a mi agua mágica inducida por magia de agua y en su lugar traté de crearla como lo haría al encantar núcleos. Si funcionaba con gemas, podría funcionar con agua, ¿verdad?

Desafortunadamente, esa idea también fue un completo fracaso. No sentía la misma sensación cálida que tenía cuando encantaba algo; más bien, se sentía, de alguna manera, imposible.

—Aun así, esa es una idea imaginativa, —dijo Jude.

— ¿Eso crees?

—Ciertamente, nunca había visto a nadie intentarlo antes.

—Bueno, probablemente es sólo que no conocen un uso para el agua encantada. Si fuera necesaria, estoy segura de que alguien ya la habría descubierto.

Eso dije, pero todo este tiempo pensaba en el agua bendita que te encontrabas en los juegos. Si recordaba correctamente, el agua bendita se usaba para defenderte de los no muertos. En algunos juegos, cuando la rociabas, mantenía alejados a los monstruos durante un tiempo. ¿Cómo se hacía el agua bendita? ¿Sólo bendiciéndola? Eso sonaba familiar. Pero, ¿cómo se hacía para bendecirla?

Cogí un vaso de agua destilada y comencé a asentir con la cabeza.

— ¿Qué pasa? —Jude tenía un tono algo incómodo.

—Estaba pensando en cómo bendecir esto.

— ¿Qué quieres decir?

— ¿No tienen agua bendita en este mundo?

— ¿Agua bendita? Mmm, creo que nunca había oído hablar de eso.

Si no existía, entonces tal vez este era un punto de debate. Tenía la sensación de que debía volver a comprobarlo con el gran mago, ya que esto parecía más relacionado con magia que con herbología.

Miré hacia afuera y noté que el sol ya se había puesto y que estaba oscureciendo. Había pasado algún tiempo desde que Jude y yo comenzamos nuestros experimentos.

Supongo que tendré que esperar hasta mañana.

Con eso, concluimos nuestra experimentación del día.

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