cuidado con esa villana, Hetero

Capítulo 4: ¡Ten cuidado con esos hombres lobo! Parte 3

—Qué curioso.

Incliné la cabeza mientras blandía mi espada. Podía sentir la hoja plateada cortando el aire de manera silenciosa y precisa. Había pasado un mes desde que había comenzado a aprender esgrima.

Sin embargo y a riesgo de exagerar, mi habilidad con la espada era similar a la de un experto.

Mi habilidad mágica era nula, mi apariencia estaba en la media, incluso mi intelecto y mis habilidades de baile eran de clase eran mediocres. Melissa, la definición de la insignificancia, inesperadamente tenía talento en el manejo de la espada. En este mundo era muy raro que una dama aristocrática tomara la espada, por lo que era un talento que podría haber pasado completamente desapercibido de no haber sido por el reciente incidente.

Si eso realmente hubiera sido así, habría sido una pena.

—Se siente genial ser un prodigio.

Este era un talento que despampanante.

Por supuesto, mis habilidades en este momento se debían a las enseñanzas de mi maestro, el cual había pertenecido a la guardia real en su momento dado, pero también estaba esa razón.

—Joven ama, le pido disculpas por interrumpirla cuando está entrenando.

Bajé mi espada, me limpié el sudor de la frente y me volteé hacia la sirvienta que corría apresuradamente hacia mí.

— ¿Qué sucede?

—Bueno… llegó una carta de los Forton.

Apreté las manos inconscientemente.

Todos los hombres lobo compartían el mismo apellido. Eran una raza poco numerosa y no se molestaban con cosas como los apellidos. Por lo general, vivían aislados, pero aun así mantenían un mínimo de comunicación con la sociedad humana, por lo que todos sabían que cualquiera que se apellidara Forton era un hombre lobo.

—Déjame ver. —Extendí una mano y la sirvienta me miró con extrañeza, pero aun así me entregó la carta. —Gracias. Ya puedes irte. —Mientras decía aquello, las comisuras de la boca de la sirvienta se elevaron ligeramente mientras se retiraba.

La carta era un simple pedazo de papel enrollado como un pergamino. Sin embargo, el dije de piel rojo oscuro que colgaba del pergamino demostraba que era una carta oficial de los Forton. También demostraba que el remitente era alguien de pelaje rojo.

De verdad hizo una petición formal.

La razón por la que se había demorado tanto el llegar, se debía a que el territorio de los Forton se localizaba en lo profundo de un bosque bastante alejado de la capital imperial, el lugar donde residía actualmente.

Ahora que lo pensaba, la primera vez que Jack se alejaba tanto de su hogar era cuando conocía a Yuri. Sin embargo, su primer encuentro debería ser para finales del verano y aún nos encontrábamos en primavera.

Mmm, ¿quizás se trate de algo que no mencionaron en la novela?

Comencé a leer la carta, pero me detuve abruptamente al observar unas palabras que no esperaba en absoluto.

— ¿Eh…?

Era un milagro que no se me cayera de las manos.

La carta, escrita toscamente, comenzaba con una disculpa por el reciente incidente. Proporcionaba una notificación de su visita prevista para el primer día de verano junto con una oración final que parecía haber sido escrita mientras apenas reprimía sus fuerzas.

¿Dónde está Nine?

Nine.

En mi mente apareció el rostro del hombre que tanto había tratado de olvidar.

~❀❀❀~

—Su Excelencia. —Comencé mi conversación con el duque después de que este regresara de su corta visita al feudo.

Sin mencionar el hecho de que había irrumpido en su estudio, el duque parecía sorprendido de que estuviera iniciando una conversación con él por segunda vez en mi vida. Sin embargo, no dejé que esto me afectara.

Mientras recordaba el terrible infierno de dulzura que me había visto obligada a soportar anteriormente, decidí expresar rápidamente mis deseos y retirarme con la misma rapidez.

—Espera, déjame preparar un poco de té…

—No, no es necesario. En su lugar, escuche mi solicitud. —Viendo que había interrumpido sus palabras sin dudar, el duque se congeló mientras se levantaba de su silla. —La última vez le advertí que no me quedaría tranquila si seguía impidiéndome romper mi compromiso. —Ignoré su reacción, las comisuras de mis labios se alzaron. —Sin embargo, parece que formó parte en la divulgación de ciertos rumores. Algo sobre un anuncio de matrimonio en el baile de primavera. Incluso si fue por solicitud del príncipe heredero, ¿cómo pudo difundir falsedades a sabiendas de que su hija estaba en contra de ello? —El duque no respondió, sus ojos simplemente vagaban por la habitación.

Para ser honesta, era un poco infantil de mi parte traer a colación los pecados pasados ​​del duque. Sin embargo, había algo que necesitaba lograr, sin importar el método que fuera necesario.

—Entonces, ¿qué quieres?

Cuando el duque hizo su pregunta en voz baja, respondí como si hubiera estado esperando por esto. —En primer lugar, permita que los sirvientes de la mansión, a excepción de unos cuantos, se vayan de vacaciones.

— ¿Qué? —El duque se quedó boquiabierto ante mi actitud confiada.

—Son serán unas pequeñas vacaciones de verano. —Me encogí de hombros y lo miré despreocupadamente.

Incluso yo misma pensaba que mi desfachatez estaba al mismo nivel que la de Ian… No, eso era demasiado. Quizás a la de Yona, sí.

—Y mi segunda solicitud es…

La mandíbula del duque se desencajó ante mi desfachatez, la cual estaba al mismo nivel de cuando Yona pedía un gran aumento salarial. Aunque esto no era algo que me fuera a quitar el sueño.

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