cuidado con esa villana, Hetero

Capítulo 3: ¡Ten cuidado con ese baile! Parte 1

¿Debería anular el compromiso antes del baile?

Pero para que un aristócrata rompiera un acuerdo matrimonial, se requería el acuerdo de ambas partes. Hasta que Ian accediera  a romper nuestro compromiso, lo único que podría hacer sería darle una paliza.

¿Debería negarme a asistir al baile? Esa parecía la opción más realista.

Sin embargo, el evento era organizado por la familia real.

La familia real del imperio de Basilios realizaba un baile cada otoño y primavera. Como era una fiesta a gran escala, no sólo a los aristócratas, a los plebeyos ricos también se les permitía asistir. Siendo así, existían muy pocas excusas para que la prometida del príncipe heredero no participara. Sin mencionar que los rumores sobre el anuncio de nuestro matrimonio deben haberse extendido por toda la sociedad debido a Ian. Si su prometida no se presentaba, la humillación que sentiría sería indescriptible.

Oh, eso podría estar bien.

—Yona, —dije repentinamente, pero Yona me respondió con calma.

—Sí, joven ama.

—Rómpeme una pierna. Lo suficiente como para que no sea capaz de bailar.

—Me está pidiendo algo imposible, joven ama.

—Entonces quiero sentarme en una tina llena de agua helada y con todas las ventanas abiertas.

—Tendrá que asistir aunque se resfríe, joven ama.

—Realmente quiero saltar del techo.

—Por favor no muera, mejor mate.

Mientras escupía tonterías, mi inteligente y extremadamente cínica sirvienta me respondía sin siquiera pestañear.

Maldición. Yo también quería matarlo.

Sin embargo, no podía. No había un gremio de asesinos que fuera a aceptar una solicitud tan difícil.

A menos que boicoteara la fiesta, estaba claro que Ian me tendría entre sus manos. En cualquier caso, mi asistencia era inevitable.

Al final, todo lo que pude hacer fue empuñar mis manos y ​​golpear mi almohada.

Quedaban dos semanas hasta el baile. Me sentía como si hubiera recibido un aviso de muerte y resolví usar el resto del tiempo que me quedaba para encontrar una manera de difundir rumores que humillarían a Ian en la fiesta.

En retrospectiva, creo que cometí un error. Porque estaba tan involucrada en humillarlo que me olvidé completamente de lo que había sucedido en el baile de primavera en la novela.

~❀❀❀~

—Elige el peor de mis vestidos. Ah, sólo corta agujeros en un saco de papas para mis brazos y piernas.

—Por favor cálmese, joven ama.

—Estoy muy calmada, —dije mientras levantaba las comisuras de mis labios.

Por lo general, a la hora de elegir un atuendo para un evento como el baile de primavera, era normal concertar una cita con un diseñador exclusivo. Incluso había personas que invitaban a diseñadores extranjeros para vestir sus creaciones. El baile de primavera era tan importante como para que la gente pasara por todos estos problemas.

Sin embargo, para mí simplemente era una oportunidad para ser humillada.

—Piénsalo. ¿Qué me puedo poner para hacer que Ian me odie aún más de lo que ya lo hace? Algo para que ni siquiera se le ocurra mencionar lo del matrimonio.

Yona respondió con frialdad ante mi emocionada propuesta.

—Ya no es una niña. Lo único que tocaría fondo sería la reputación de la joven ama.

—Ya ha tocado fondo. No hay forma de que llegue más bajo.

—Cuando una persona cae, no hay límites. Esa es la ley de la vida.

Mi estado de ánimo se estancó al escuchar la repentina voz. Me di vuelta para ver como Jake, vestido en su túnica oscura, chasqueaba la lengua.

—Querido hermanito mío, ¿quién te obligó a que me siguieras hasta la boutique? Si te atreves a decir que es porque se te dio la gana, me aseguraré de que tus dientes salten de tu boca, como palomitas de maíz. —Dije elegantemente como una perfecta dama aristocrática, mientras Jake sonreía hermosamente a la vez que me mostraba su dedo medio.

— ¿De verdad crees que… estoy aquí porque quiero?

—Es verdad, es probable que Ian te ordenara que me mantuvieras vigilada para que no hiciera ninguna tontería.

—Así es…

—Porque eres el sirviente de Ian.

Ignoré olímpicamente el sonido que hizo Jake, el cual parecía como si estuviera apretando los dientes y tomé un vestido cualquiera, lo sostuve frente a mí y miré mi reflejo en el espejo.

—Mmm, ¿no es demasiado hermoso?

—Guacala.

—Cállate, Jake.

A pesar de ser un personaje del tipo silencioso, había muchas veces que se burlaba de los demás.

—Dile que se vaya a la mierda, Yona. —Dije mientras bajaba el vestido con rabia.

—La joven ama dice que se vaya a la mierda.

—No.

—Si no quiere, dile que se ponga este vestido y se convierta en la novia de Ian.

—La joven ama dice que se convierta en la novia del príncipe.

Finalmente, Jake cerró la boca, dejé escapar un suspiro y le hice un gesto para que se fuera de la tienda porque el hecho de que anduviera merodeando a mi alrededor me irritaba de sobremanera. El dueño de la boutique ni siquiera nos pidió que volviéramos.

Tan pronto como abrí la puerta, me encontré con las animadas calles primaverales.

Que buen tiempo hace.

—Hace tan buen tiempo, pero heme aquí, teniendo que ir de un lugar a otro en busca de un vestido…

—Joven ama, ¿sabe que el baile de primavera es la próxima semana? Incluso si encontramos un vestido hoy mismo, estamos escasas de tiempo.

Ante la queja de Yona, hice oídos sordos y me limité a cruzar la calle.

En primer lugar, yo era del tipo de personas que no tenía sentido de la moda ni el tacto requerido para las relaciones humanas. Para mí, prepararme para el baile de primavera no era más que una molestia. Sin mencionar que estaba cada vez más irritada porque no se me ocurría una manera de humillar a Ian.

Dejé escapar un profundo suspiro y miré a mi alrededor con agitación. En ese momento, encontré algo tirado en la calle.

Mirándolo un poco más detenidamente, parecía ser una persona.

Pude escuchar a Yona decir algo a mis espaldas, pero no le presté atención y me acerqué a la persona.

—Ugh.

Había un olor nauseabundo. Era el olor de una persona que no se había bañado durante varios días. Parecía que era un vagabundo. Su delgado cuerpo y el cabello azulino llamaron mi atención. Parecía que se había desmayado por el hambre. ¿Qué debería hacer? ¿Darle un poco de dinero?

Mientras pensaba en ello, escuché al mendigo gemir y levantar el rostro.

Al segundo siguiente, sonreí involuntariamente. Se me había ocurrido una muy buena idea.

Un método para humillar a Ian, un método muy simple y mordaz… ¿Cómo es que no había pensado en esto antes?

Sonreí amistosamente y extendí una mano hacia el mendigo.

— ¿Hola?

~❀❀❀~

—Mis ojos no estaban equivocados.

No podía evitar sonreír al mirarlo. Observaba al visiblemente nervioso hombre. Probablemente sonaba como un viejo verde, pero no había nada que pudiera hacer para evitarlo.

Si es él…

Recordé a las amantes de Ian.

Su belleza, a pesar de ser hombre, no tenía nada que envidiarles a las muchas bellezas que hacían todo lo posible para ser notadas por el príncipe heredero. De hecho, resplandecía más que ellas.

—Perfecto.

Era asombroso.

Asentí con la cabeza. Agarré el hombro del hombre que había sido un mendigo hasta ayer y ahora se había convertido en el príncipe de una pudiente familia aristocrática y fui directo al grano.

—Muy bien, mi querido amigo. Hay algo en lo que deseo que me ayudes.

El hombre parpadeó con sus brillantes ojos rosados como si no entendiera de qué estaba hablando.

Anterior Indice Siguiente


2 comentarios en “Capítulo 3: ¡Ten cuidado con ese baile! Parte 1”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .