cuidado con esa villana, Hetero

Capítulo 2: ¡Ten cuidado con ese hermano menor! Parte 3

Esto era una pesadilla. Tenía que ser una pesadilla.

Realmente quería creer que la escena frente a mis ojos no era más que un mal sueño.

Sin embargo, la bofetada que me había dado con todas mis fuerzas me dolió como los mil diablos y mientras lloraba sangre, no pude evitar reconocer dos cosas.

—Maldición…

Había sido un error desafiar a ese francotirador albino. Y era una realidad que mi habitación estaba realmente en este estado.

Miré desesperadamente alrededor de la habitación que había sido agradable y cómoda hasta ayer. Cuando abrí los ojos esta mañana, el interior de mi dormitorio se había convertido en un infierno. La desagradable sonrisa de Ian Vasilios me miraba desde todos los ángulos posibles. Desde las paredes, el techo, el piso y la puerta.

Era un hecho.

Jake, ese bastardo, había tapizado el interior de mi habitación con los retratos de Ian Vasilios. Quién sabía dónde había encontrado todo esto, era como si los retratos de todas las diferentes expresiones y poses se hubieran reunido para un festín.

No, seguía siendo el retrato de un miembro de la familia real, ¿estaba bien con que hubiera tantos?

Además de que habían sido pegados tan firmemente con magia que era imposible arrancarlo con las manos desnudas.

Finalmente, después de ver por quinta vez el gran retrato de Ian sosteniendo una rosa entre los dientes, grité tan fuerte que resonó por toda la mansión.

— ¡AAAAHH!

~❀❀❀~

Ese demonio incluso había pegado un retrato semidesnudo de Ian en la puerta. Tenía tanto miedo de ver esa cosa y terminar viendo sus detalles, que ni siquiera podía mirar en su dirección.

Como resultado, me tomó mucho tiempo escapar de ese infierno. Probablemente eso había sido parte del plan de Jake.

Apreté mi puño con fuerza.

Hoy dejaría que el hermoso rostro de ese bastardo y mi hermoso puño disfrutasen de un beso apasionado.

Mis ojos ardían intensamente por la ira y buscaban locamente a Jake por toda la mansión. Sin embargo, no se le conocía como un asesino silencioso por nada, por lo que me fue imposible encontrar a Jake.

¿Había abandonado ya la casa?

—Atacó y huyó… Bastardo cobarde. Vas a perder todo tu cabello antes de llegar a los cinco kilómetros.

Murmuré con una voz llena de ira y agarré a una sirvienta que estaba pasando. Debido a Jake, mi expresión era increíblemente dura y al ver mi rostro, la sirvienta dio un grito ahogado y comenzó a temblar, pero yo no tenía tiempo para calmarla.

— ¿Viste a Jake?

— ¿S-Sí? El joven a-amo… dijo más temprano… que si la joven ama preguntaba por su ubicación le dijéramos algo… y luego desapareció…

— ¿Qué es?

No necesitas agradecerme, eso es lo que…

Al final, mi puño, habiendo perdido su objetivo, se estrelló contra la pared. La sirvienta chilló, preguntó si estaba bien y revisó mi mano, pero a mí no me importaba si me había lastimado o no.

No necesitas agradecerme…

Parece que todavía me veía como la acosadora del príncipe heredero. Por lo que creía que, incluso si me volvía loca y decía que odiaba a Ian, una vez que volviera a ver su hermoso rostro me volvería a enamorar.

Me estaba subestimando. Demasiado.

—Ja, ja, ja. Ja, ja. Ja, ja, ja…

Cuando comencé a reír, el rostro de la sirvienta hacía parecer como si estuviera a punto de llorar y después de decir que llamaría al médico de la familia para que me inspeccionara, salió corriendo.

Sin embargo, me había quedado tan atónita que no pensé en detener mi risa o en lo extraño que esto le parecería a los sirvientes. Sólo había una cosa en mi mente.

—Oooh… Querido hermanito, parece que necesitas una conversación con tu hermana mayor.

Además, mi puño se llamaba conversación. Podía conversar con mi puño.

Jake Podebrat. Será mejor que te estés preparado para comer mierda de perro.

~❀❀❀~

—Aunque escuché a los sirvientes decir que podían escuchar a los ratones chillar en la chimenea, hoy descubrí que era un ratón blanco.

Cuando escuchó mi voz, los hombros del muñeco de túnica negra se alzaron como si estuviera muy sorprendido y se tambaleó como si se fuera a caer. Mostré una sonrisa confiada y miré directamente a Jake.

— ¿Cómo…?

— ¿Cómo sé de este lugar? Para esta gran hermana mayor tuya, saber esto es decisivo.

Me encogí de hombros, Jake me miró con la boca abierta.

Para ser honesta, lo sabía porque había leído la novela.

El lugar donde estábamos Jake y yo no era otro que el techo de la mansión que circundaba la chimenea. Era un lugar al que nadie vendría a menos que fuera un deshollinador.

Sin embargo, el techo era inesperadamente plano y había espacio suficiente para sentarse, apoyarse en la chimenea y si uno saltaba la barandilla del piso superior, era un lugar adecuado para una persona. Por supuesto, si te caías, sería una muerte asegurada.

En la novela, siempre que Jake no quería ver los rostros de la hermana a la que tanto odiaba o de su adulador padre, pasaba su tiempo en este lugar. Más tarde traería aquí a Yuri y le diría que era su escondite.

—Vete…

Jake dejó escapar un suspiro. Definitivamente se sentía incómodo y molesto, ya que su hermana se había aparecido en su lugar secreto.

Sin embargo, Jake había sido el primero en irrumpir en el dormitorio de su hermana mayor y convertirlo en un infierno.

—Antes de volver, hay algo que debo decirte.

Sonreí alegremente y lentamente empuñé mi mano y la agité.

Jake frunció el ceño como si no pudiera entender lo que significaba e inclinó la cabeza.

— ¿Qué?

—Mi habitación. ¿Te atreves a convertir mi habitación en ese desastre?

—Por qué. Te gusta. Ian.

Tal vez se debía a que estábamos en el techo o algo así, pero cuando el frío viento de principios de primavera sopló directamente en su dirección, sentí un ligero mareo junto con la brisa. Fue como una especie de efecto de desenfoque automático.

—No me gusta. Por eso dije que quería romper con él. No estoy loca y no se me va a pasar. Estoy hablando en serio.

—No te creo…

Debido a la capucha, sólo podía ver su nariz, pero Jake definitivamente me miraba sospechosamente como si dijera ¿me vienes con esto a pesar de lo mucho que te gustaba?

—Estuve ciega durante demasiado tiempo. La última vez, después de hacerme presenciar una de sus aventuras, todo lo que sentía por él se desvaneció. Es sólo un pedazo de mierda.

—Pfft.

Jake dejó escapar un sonido.

No estaba segura de si le parecía divertido escucharme decir groserías o llegar a la conclusión de que el príncipe heredero era un pedazo de mierda. Pero no creo que él tuviera el derecho para reírse.

—Deja de reírte, tú, que pegaste todos esos pedazos de mierda en mi habitación, ahora es básicamente una gran mierda.

Jake se puso serio. Yo sólo me limité a chasquear la lengua y cruzar los brazos.

—Además, incluso si me gustara Ian, no tienes derecho a hacer lo que te dé la gana con mi habitación, querido hermanito idiota. Deberías aprender a pensar en los demás.

— ¿Por qué?

¿Por qué de repente el parricidio me parecía aceptable?

Dejé escapar una leve risita y le respondí cortésmente.

—Se le llama tener modales y antes que nada, si haces algo así, me enojaré mucho.

—Así que. ¿Por qué? ¿Debería? ¿Importarme?

— ¿Qué edad tienes, Jake?

—Diecisiete, —respondió Jake con una expresión extrañada en el rostro, yo le mostré una sonrisa amable mientras posicionaba una mano en mi cadera.

— ¿Y aun así no lo entiendes?

—Sí.

—Entonces, simplifiquémoslo con que, si vuelves a meterte con mis cosas te dejaré completamente calvo, ¿de acuerdo?

Pensaba que incluso si le valía un pepino la privacidad de los demás, al menos tendría un poco de aprecio por su cabello. Jake parecía un poco espantado, pero aun así asintió con la cabeza.

—Si lo entiendes, ve a mi habitación ahora mismo y…

— ¡Oh, joven ama!

En el momento en que comencé a hablar, una fuerte voz que parecía que reverberaba por toda la mansión me apuñaló los oídos. Era tan estridente que Jake y yo casi nos caemos del techo.

— ¡¿El joven amo también está ahí?! ¡¿Qué están haciendo allí arriba?!

Me puse nerviosa y me volteé para mirar en dirección de la voz.

En el suelo, había una mujer de mediana edad de contextura rechoncha. Su cabello canoso estaba cuidadosamente recogido y vestía ropa de calle como si acabara de regresar a casa del mercado con las dos manos llenas de equipaje.

—Martha…

Después de escuchar el murmullo de Jake, finalmente examiné los recuerdos de Melissa.

Martha era la nodriza que había criado a Melissa y a Jake y, una vez que los dos se convirtieron en adultos, ella abandonó la mansión para regresar a su pueblo natal. Aunque la regañaba demasiado, era la única figura en esta amplia finca que amaba verdadera y sinceramente a Melissa. Aunque me alegraba, realmente me alegraba de verla, no parecía que hubiera muchas razones para que volviera tan repentinamente.

— ¡Bajen AHORA!

Al oír la voz de reprimenda de Martha que parecía sacudir los cielos, Jake y yo bajamos de inmediato, sintiéndonos como si hubiéramos regresado a tener cinco años.

—Por el amor de Dios, dejando de lado al joven amo, nunca pensé que la joven ama subiría a un lugar tan peligroso como ese. ¡Su falda está toda arrugada!

Tan pronto como llegamos a su lado, Martha nos golpeó en la espalda y comenzó a hablar afanadamente. Aunque Martha era definitivamente más baja que nosotros, se sentía imponente.

—Lo siento… —Me disculpé, sintiéndome como una prisionera. Martha asintió e inmediatamente miró a Jake con una mirada penetrante.

— ¿Y el joven amo?

— ¿Eh? ¿Yo también…?

Jake se estremeció, ya que había pasado mucho tiempo desde que alguien más lo había regañado y abrió los labios después de ser aplastado por la mirada de Martha.

—L-Lo siento…

Después de escuchar nuestras disculpas, Martha sonrió gentilmente.

—Lamento regañarlos tan pronto como llego, jóvenes amos. Sin embargo, ¡estaba realmente asustada! Sobre todo porque la joven ama se casará pronto…

— ¿Mm?

—Espera, Martha. ¿Qué?

—Se casará, joven ama. ¡No necesitas ser tímida! Escuché que palacio iba a anunciar el matrimonio en el baile de la primavera. Cuando supe de la noticia, me apresuré en venir, dado que soy la nodriza que la crió.

De repente sentí un intenso mareo.

— ¡Felicidades! Casarse con el guapo príncipe que tanto le gusta… Siento que fue recién ayer que mi niña cantaba sobre convertirse en princesa, pero ya está por casarse… Estoy tan conmovida…

No escuché lo que dijo después de eso. Porque había perdido el conocimiento por el shock y el estrés.

Sentía que mi consciencia se había esfumado.

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