cuidado con esa villana, Hetero

Capítulo 2: ¡Ten cuidado con ese hermano menor! Parte 2

Jake Podebrat.

Este silencioso francotirador era el asesino personal de la guardia imperial. No era una exageración decir que Jake se encargaba de todos los que se rebelaban contra la familia real.

A pesar de su corta edad de diecisiete años (en este mundo, la mayoría de edad era a los dieciséis), era conocido como el mejor francotirador del imperio debido a sus excepcionales habilidades mágicas y con las armas. Sin embargo, se mantenía alejado de la alta sociedad y se vestía con una túnica negra incluso cuando asistía a eventos. Parecía que no le gustaba que personas vieran su rostro.

Y tampoco vivía en casa.

Había pasado una semana desde que había transmigrado a este mundo, pero esta es la primera vez que lo veía. Siempre me quejaba de la valiosa que debía ser su rostro para que tuviera que cubrirla siempre, pero después de verlo en persona, entendía sus acciones.

Debería haber un límite para cuán afortunado genéticamente puede ser…

Dejando a un lado sus habilidades con las armas, incluso el potencial mágico de Melissa era mediocre. ¿Cómo es que su hermano menor era más hermoso que ella? ¿Quién pensaría que eran hermanos?

Dios… No, la autora era demasiado injusta. Aunque ya sabía eso.

De todos modos, odiaba tanto hablar como odiaba que lo miraran, por lo que era un personaje tranquilo y reticente. Me gustaba bastante Jake, quien cuidaba a la protagonista en silencio.

Pero…

—Padre, ¿qué se supone que es todo esto? ¿Qué significan estos infantiles listones? Incluso una niña de cinco años se moriría del miedo. ¿Y qué es este té? Sólo con su olor sé que debe ser de alguna tienducha del mercado. Por favor, padre, date cuenta de que eres el actual duque Podebrat. Cosas tan baratas no encajan con nuestra casa. En cualquier caso, esta vez has causado bastante daño, ¿no? ¿No ves que esta es la razón por la que no vuelvo a casa?

Puse una mano en mi frente.

¿Qué es esto? ¿Quién se creía este sujeto que regañaba con una pronunciación muy precisa y exacta, como si estuviera rapeando?

—Padre, ¿por qué siempre eres así? Ahora que dije esto, probablemente harás lo que te pido, pero eso tampoco me gusta. Estoy cansado de que siempre hagas todo lo que te digo. No, es porque siempre haces eso que sucedió algo como esto. Es obvio que recuerdas esa vez en que te dije que como Melissa es una chica, tendrías que decorar la habitación así para que esté feliz, ¿no?

Qué bastardo. ¿Le dijiste algo así? Melissa es un año mayor que tú, ¿sabes?

Dejé escapar un suspiro afligido y me sujeté la cabeza.

Era peor que el príncipe heredero. ¿A dónde se había ido esa belleza de hielo que tanto me gustaba? Entiendo que se supone que odiaba a su inútil hermana mayor y a su padre.

Pero incluso así, estaba demasiado fuera de personaje. La realidad era tan diferente a mi imaginación que sentía como si me estuvieran martillando la cabeza.

Mi Jake no es así…

Mi Jake no es así.

Lo mismo iba para el duque, quien amaba tanto a su hijo que se quedaba sentado obedientemente mientras escuchaba los regaños de Jake.

No, pensemos positivamente. Puede que Jake fuera más hablador con su familia. Porque con ellos está más relajado, ¿cierto? ¿Eso no lo hace adorable?

—Um, Jake.

— ¿Qué?

¿Qué?

Había estado parloteando sin cesar hasta hace un segundo, ¿así que porque me respondía con una sola palabra?

Vamos a calmarnos.

En mi vida anterior, tenía un hermano menor y me peleaba mucho con él, pero esta vez, a diferencia de ese hermano, este era el protagonista de una novela romántica. Esperaba que fuéramos capaces de comunicarnos sin que nos tiráramos de las mechas.

— ¿Po-Por qué has venido hoy?

Le pregunté lo más gentil y tranquilamente posible con una sonrisa en mi rostro y, ante mi expresión, Jake lucía como si quisiera vomitar.

Este bastardo, de repente se quedó en silencio. Ahora que lo pensaba, su personalidad no era silenciosa, más bien no hablaba con aquellos que no le agradaban. Es sólo que había demasiadas personas que caían en esa categoría.

— ¿No me escuchaste cuando te hablé? Si no tienes nada importante que decir, ¿podrías retirarte? Tengo algo de lo que quiero hablar con el duque.

Le dije una vez más, ya frustrada y Jake finalmente abrió la boca.

—Tú.

— ¿No deberías llamarme hermana?

—Tú.

Bien, cuál es el propósito de usar títulos entre hermanos.

Apenas podía reprimir mi impulso de querer patearlo.

—Ian.

¿Ian…?

Espera, ¿por qué mencionaba a ese imbe…? No, ¿a ese sujeto?

Parpadeé idiotamente y recapitulé rápidamente mis recuerdos. Bien, la novela lo había mencionado una vez.

Ian y Jake eran amigos de la infancia. Esa era la razón por la que Jake había entrado en la guardia imperial. Todavía los recuerdo luchando por decidir entre su amistad y su amor. Como resultado de su amor por Yuri, se fue formando un muro entre ellos.

Pero eso era todo.

—Ian… Me vino lloriqueando. No. Rompas. Con. Él.

Tan pronto como Jake escupió esas palabras con rudeza, mi gentil mirada se desvaneció.

Ian, ese imbécil no tenía forma de hacerme cambiar de parecer, así que había ido a acusarme con su mejor amigo, mi hermano menor, Jake. Ni siquiera necesitaba escucharlo personalmente para saber que seguramente le había dicho algo como: tu hermana está rara, se ha vuelto loca, está tratando de romper nuestro compromiso, por favor detenla. Podía imaginarme su maldito rostro al decirlo.

Luego, al segundo siguiente, me di cuenta de algo.

Dejando a un lado el hecho de que Jake había vuelto a casa a pedido de Ian, la persona que Jake había venido a ver no era yo.

Había venido a buscar al duque.

En cuanto entró en la sala, se había centrado en el duque y me miró como si quisiera decir: ¿por qué estás aquí, muérete? Sin duda, los sirvientes le habrían dicho que el duque estaba haciendo algo extraño, teniendo una conversación conmigo y así es como habíamos llegado a esto.

Por lo tanto, Jake no había venido a convencerme, sino que a contárselo a la persona que tenía autoridad sobre mí. Para decir no dejes que ella rompa su compromiso.

Porque Melissa no podía rebelarse contra las órdenes de su padre y el duque no podía rechazar la petición de su hijo. Sólo había sido una coincidencia el que yo estuviera en la misma habitación que el duque, por eso me lo había dicho a mí.

Esta…

—Eres más imbécil de lo que pensaba.

Ante el honesto comentario que había soltado involuntariamente, los ojos del duque y de Jake se abrieron como platos.

Sin embargo, no iba a irme sólo con esto. Me habían hecho enojar.

—Jake, ¿piensas que tienes el derecho a decirme si puedo romper mi compromiso o no? Deja de interferir en mi relación con Ian. ¿Quién te crees que eres?

Mi tono de voz era extremadamente cálido y tranquilo, pero las palabras dichas eran unas que Jake nunca había escuchado de su hermana. Eso era porque, para Jake, su hermana era infantil, infinitamente patética y alguien a quien podía criticar abiertamente.

—Compórtate si no quieres que te arrastre de las mechas. ¿Qué? ¿Te pidió Ian que controlaras a la loca de tu hermana? ¿Por eso viniste hasta la casa que dices que odias para ayudarlo? Si tanto odias este lugar, sólo vete. Deja de culpar a los demás cuando sólo quieres pasar tiempo afuera porque estás pasando por tu fase rebelde.

—Quería creer que no, pero realmente te has vuelto loca.

Jake dijo arrogantemente con una expresión que daba a entender que me odiaba incluso más que antes.

Sin embargo, al ver que esos ojos azules temblaban como locos, era obvio que estaba nervioso.

Entrecerré los ojos y me crucé de piernas.

—Sé que te desagrado. Pero tú tampoco me agradas. ¿Crees que estuve en silencio todo este tiempo porque te quería? Sólo te toleraba porque éramos familiares, pero hoy has cruzado la línea. Si no me vas a tratar con respeto, yo tampoco lo haré contigo. ¿Quién querría a un bastardo que apuñala por la espalda a su hermana mayor?

Tan pronto como lo fulminé con la mirada, Jake comenzó a temblar.

De modo que sabía que su actuar era cobarde.

—Y, Su Excelencia…

Giré la cabeza y miré al duque. Cuando la punta de la espada lo apuntó repentinamente, el duque se puso tan nervioso que dejó caer la taza de té que tenía en la mano. Era lamentable, pero el duque hizo todo lo que pudo para mantener su cara de póquer, así que lo ignoré.

—Eso es de lo que quería hablar con usted. Quiero romper el compromiso entre el príncipe Ian y yo. No puedo soportarlo más. No pediré su ayuda, pero si interfiere conmigo, haré que se arrepienta.

Las comisuras de mis labios se elevaron y me levanté de mi asiento.

El duque, quien me veía como una niña de cinco años y Jake, quien me veía como a su inmadura hermana, se quedaron mirándome.

—Si tiene alguna queja, rapeela.

Por lo que vi antes, parecía que Jake era bueno en eso.

Les dirigí una mirada tierna antes de irme de la habitación. Tenía la sensación de que había sido demasiado impulsiva, pero no quedaba de otra. Sin embargo, al día siguiente, comencé a lamentarlo.

Si hubiera sabido que terminaría así, al menos le habría arrojado el té magenta a la cara a Jake.

Había subestimado la locura de los Podebrat.

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1 comentario en “Capítulo 2: ¡Ten cuidado con ese hermano menor! Parte 2”

  1. Ay, muchísimas gracias por traducir la novela TTOTT!! No sabés todo lo que la estuve buscando, y tu traducción es tan hermosa y cuidada! Me encanta! Muchísimas gracias por tu trabajo, voy a estar apoyándote y esperando los próximos capítulos n___n ~ <3!

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