Hetero, Santa Omnipotente

2°acto: Pociones. Parte 1

El que no trabaja, no come.

Antes de darme cuenta, era una empleada oficial del instituto de investigación de plantas medicinales. Al principio me pareció un poco presuntuoso convertir mi pasatiempo en un trabajo, pero pensándolo bien, definitivamente tomé la decisión correcta.

Parecía que mi reclutamiento había sido un poco confidencial, porque en mi primer día, Johan, el investigador en jefe, reunió a todos para informarles que me habían contratado.

A instancias de Johan, saludé a mis nuevos compañeros de trabajo.

—Mi nombre es Sei y, a partir de hoy, trabajaré aquí. Espero ansiosa colaborar con ustedes.

Por alguna razón, todos parecían estupefactos. Aunque ya conocía a la mayoría de los investigadores, la noticia pareció tomarlos por sorpresa. Como resultado, mi saludo fue algo simple. Hubo una pausa incomoda antes de que una ola de murmullos estallara en la habitación.

—Supongo que, mientras tanto, pondremos a… Jude a cargo de ti, —dijo Johan con una voz ligeramente elevada que suprimió los susurros.

— ¿Eh? ¿Yo? —Jude preguntó sorprendido.

Honestamente, me sentía aliviada de que la persona con la que estaba más familiarizada fuera la que estuviera a cargo de mi entrenamiento. En Japón, hubo muchas ocasiones en las que tuve que trabajar con alguien a quien no conocía tan bien, así que si tenía que hacerlo, estaba segura de que podría aguantarlo aquí también, pero es mucho mejor trabajar con alguien que ya conocías, especialmente con alguien con quien te llevabas bien. Apuesto a que Johan tomó eso en consideración cuando me asignó a Jude.

—Espero poder colaborar contigo. —Le di mi saludo formal a Jude nuevamente.

—Igualmente. —Jude podría haberse sorprendido, pero su sonrisa parecía genuina al decir esto.

Con eso, comenzó a informarme sobre los trabajos que se hacían en el instituto de investigación. Como se puede deducir de su nombre, el principal tema de investigación del instituto eran las plantas medicinales, así como las pociones. Además, justo como pensaba, los beneficios de las hierbas eran más o menos los mismos que los de mi mundo original, así que cuando describí lo que sabía de cuando vivía en Japón, Jude quedó impresionado.

—Veo que ya sabes mucho, —dijo.

Al parecer, los conocimientos que había adquirido siguiendo mi afición eran equivalentes a la información impartida en los cursos superiores de la academia real, que era donde asistía la nobleza.

En general, los niños nobles asistían a la academia desde los trece años hasta los quince, momento en el que se les consideraba adultos. Los cursos de nivel superior eran para quienes continuaban estudiando hasta los dieciocho años. Mientras estuvo allí, Jude había estudiado farmacéutica y flora medicinal. En general, parecía que el mundo del que yo provenía era mucho más avanzado en su conocimiento de las ciencias naturales y cosas por el estilo.

Hablando de Jude, su área de especialización eran, inesperadamente, las pociones. ¡Pociones! Ese elemento de marca registrada de los RPGs.

Las pociones en este mundo se podían beber o untar en las heridas. Mi impulso era asumir que eran similares a los medicamentos de mi mundo natal, pero resultaba que eran un poco diferentes: funcionaban instantáneamente.

¿Qué tan rápido actuaban? En el segundo en que obtuve mi primer corte accidental en este mundo, le apliqué una gota de poción. Entre un latido y el siguiente, mi corte desapareció. No importaba que me lo hubieran dijo de antemano, me quedé atónita.

Sin embargo, creo que Jude se sorprendió más cuando agarré inmediatamente un cuchillo para cortarme la yema del dedo de nuevo. ¡Sólo quería saber más sobre la eficacia de las pociones! Sólo había sido un pequeño corte, pero Jude entró en pánico y después parecía realmente enojado.

El resto de mi primer día consistió en que me mostrara las instalaciones y describiera el trabajo que hacían en cada lugar. Al día siguiente, Jude finalmente me mostró cómo preparar pociones, no sólo porque ese era su campo de experticia, sino porque yo estaba ansiosa por aprender más sobre esta extraña sustancia que no se parecía a nada en mi mundo. Había decidido que quería investigar sobre pociones con él.

—Muy bien, comencemos, —dijo.

Y así, Jude se dispuso a preparar hábilmente una poción. Comenzó agregando una cuidadosa selección de hierbas a una olla, junto con un poco de agua. Luego lo hirvió todo junto mientras lo imbuía continuamente con su magia. Al final, la poción quedó lista.

Las pociones se dividían en calidades, baja, media y alta, que eran determinadas parcialmente por los ingredientes. Sin embargo, no podías preparar una poción de alta calidad sólo con seguir una receta específica. Para lograr tal eficacia, se requerían sutiles manipulaciones mágicas. Al final, la calidad de una poción era determinada por el nivel de habilidad del fabricante.

Además, los ingredientes de las pociones de alta calidad eran bastante caros. Entre el costo exorbitante y el hecho de que sólo unas pocas personas vivas podían producirlas, las pociones de alta calidad se vendían a un precio que haría que cualquiera se lo pensara dos veces antes de usarlas. No es que la mayoría de la gente tuviera que preocuparse por tales cosas, ya que sólo la realeza y la nobleza podían permitirse comprarlas de todos modos. No podrías encontrar estas pociones a la venta en una botica común y corriente.

Pero permítanme volver a un pequeño detalle relacionado con el proceso de hacer pociones, uno del que quizás se hayan preguntado cuando antes parecía que me lo había pasado por alto. Para hacer una poción, era necesario hervir los ingredientes mientras se le imbuía con magia. Así es. Magia.

Inicialmente, me sorprendí cuando Jude mencionó esa parte. Quiero decir, las pociones eran una cosa, pero no había absolutamente ninguna forma de que existiera la magia en mi mundo.

— ¿Cómo imbuyes algo con magia? —Le pregunté a Jude durante su demostración.

— ¿Eh? —La pregunta apenas tenía sentido para él.

Este mundo era, en una palabra, mágico y el poder mágico o MP para abreviar, era necesario para usar la magia. Además, había una variedad de magia conocida como magia práctica que casi cualquiera podía usar. Eso significaba que la magia era un concepto conocido incluso para los niños más pequeños de este mundo.

Primero pociones, ahora magia. Todo lo que aprendía hacía que este nuevo mundo sonara cada vez más como si hubiera sido sacado de un videojuego de fantasía, pero no, esta era mi absoluta realidad.

—Espera, ¿nunca antes has usado magia? —Preguntó Jude.

—Correcto.

— ¿Ni siquiera magia práctica?

—Nop.

Incluso los plebeyos podían usar magia práctica, por lo que Jude estaba completamente desconcertado. Sin embargo, dado que no se podían hacer pociones sin magia, Jude iba a tener que darme una lección completa sobre cómo usarla si alguna vez iba a seguir sus pasos.

—Muy bien, está terminado, —dijo Jude cuando terminó su demostración.

— ¡Guauu!

Filtró el contenido hervido y lo vertió en un fino frasco. La poción terminada era un líquido rosa translúcido. Era la poción de HP de baja calidad más simple posible de hacer. Jude la eligió para la demostración en parte porque las hierbas clave crecían justo afuera en el jardín del instituto y, por lo tanto, eran fáciles de adquirir.

—Apenas puedo creer que sea posible hacer esto, —le dije.

—Las pociones de HP de baja calidad son bastante fáciles de producir.

—Pero tienes que usar magia para que funcione, ¿verdad?

—Sí, pero como dije, no es tan complicado.

— ¿De verdad? Bueno, sigo pensando que es asombroso.

— ¿E-En serio?

Cuanto más lo pensaba, más emocionada estaba de ver algo que debería existir sólo en la fantasía, pero estaba haciendo que Jude se sintiera avergonzado. Las mejillas de su hermoso rostro se volvieron ligeramente rosadas, igualando la poción en mi mano. También eran un espectáculo para la vista.

Después de la demostración de Jude, siguió con la clase prometida sobre magia.

El primer paso era sentir el poder mágico dentro de uno mismo. Como alguien que provenía de un mundo completamente no mágico, esto no era poca cosa.

Dado que la magia práctica, que se invocaba en gran parte con cánticos simples, era accesible para cualquier persona en este mundo, la gente a menudo no era consciente de su propio poder mágico. Sin embargo, se requería una mayor conciencia para preparar pociones o invocar otros tipos de magia.

Al principio, Jude me enseñó varias técnicas para sentir la magia dentro de mí, pero no importaba lo que intentara, me sentía tan mágica como el pomo de una puerta. Fue entonces cuando me ayudó con el método utilizado en la academia real, el cual requería que pusiera mis manos sobre las suyas.

—Bien, aquí vamos. —Jude levantó sus palmas hacia mí.

Hice lo que me dijo y coloqué mis palmas sobre las suyas. Sus manos eran más grandes que las mías y estaban ásperas por su trabajo con la tierra, los fertilizantes y cosas por el estilo. Eran, sin lugar a dudas, las manos de un hombre. Dondequiera que tocara, las yemas de sus dedos, la palma de su mano, su temperatura era un poquito más alta que la mía. Me sentía cohibida, ya que este tipo de intimidad era un poco fuera de lo común para mí.

Para, para. No pierdas la calma. Esto es por trabajo. ¡Por trabajo!

Mientras luchaba por controlar mis emociones, Jude interrumpió mis pensamientos.

—Bien, aquí vamos.

Y ahí, en ese momento fue cuando finalmente sentí algo. Un calor suave o una fuerza o algo así, que se transfería constantemente a mi palma derecha mientras Jude canaliza su magia en ella. Aún más difícil de describir era la sensación de que, después de que comenzó a canalizar, algo se movió dentro de mí, casi como si estuviera siendo arrastrado. Ese era mi poder mágico.

La magia que Jude introdujo en mi mano derecha no emergía por mi mano izquierda, sino que circulaba por todo mi cuerpo, como la sangre.

Supuse que, en el segundo en que me invocaron, dejé de ser una terrícola. La magia que ahora podía sentir fluir a través de mí no calificaba como algo terrestre.

—Se siente como si algo se moviera a través de mí, como una pulsación, —dije.

— ¿De verdad? ¿Ya puedes sentirlo? Ese es tu poder mágico. —Jude parecía un poco sorprendido, pero sonrió de todos modos.

Aparentemente, incluso usando el método de la academia real, a la mayoría de las personas les tomaba alrededor de una semana poder captar su magia. Sin embargo, aquí estaba yo, de alguna manera capaz de sentir la mía en el segundo en que Jude canalizó la más mínima pizca de magia en mí.

—Tienes talento, —se rió.

Incluso después de que Jude rompió la conexión, podía sentir ese flujo de magia dentro de mí. Eso significaba que podíamos pasar directamente a la manipulación mágica, la cual terminó yendo tan bien que Jude se sobresaltó de nuevo.

—Guau. No pensé que terminaría tan rápido con las lecciones.

—Estoy segura de que es porque has sido un profesor muy paciente. Muchas gracias, —le sonreí.

Sus mejillas se sonrojaron al volver a avergonzarse. Pero era la verdad: todo lo que Jude decía sobre la magia me encantaba.

Mientras seguía contento, pasó a empezar a enseñarme magia práctica, diciendo que simplemente no tenía sentido que no pudiera invocarla cuando quisiera.

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