Hetero, La Dama Retornada y el Emperador Dragón

1°Arco Capítulo 2

Sucedió en un pestañeo.

Una espada plateada tan larga como una serpiente que se extendía, era como una bestia devorando el cielo y la tierra. Las montañas fueron arrasadas, el suelo destrozado y las líneas de suministro cortadas. La línea del frente se había derrumbado, era imposible reagruparse.

El fuego que iluminaba el cielo nocturno se había extendido en un instante.

El implacable ataque vino de arriba, como si se originara en el cielo mismo.

La palabra derrota flotaba en el aire.

—Mátenlos a todos.

Ordenó el emperador enemigo con una voz desprovista de emociones, mirando desde el cielo nocturno teñido de rojo.

—No importa si son niños, mujeres o bebés. Todos los que estén vinculados a esa mujer carecen de valor alguno. No son más que basura. Insectos. El hecho de que estén vivos es un pecado en sí.

Su voz era despiadada, más fría que una tormenta de nieve en pleno invierno, congelaba los alrededores.

—Pero no dejen que tengan una muerte rápida. Maten al bebé delante de su madre. Maten a la madre delante de su esposo. Maten al esposo delante de su hermano. Hagan que se disculpen por haber nacido, hagan que rueguen por la muerte. Destrúyanlo todo, sus esperanzas, amor, sueños y lazos, no dejen que quede nada, ¡hagan que sufran como yo lo hice!

Era una matanza.

Los ojos de Gilles brillaron con furia al escuchar una orden tan bárbara.

En respuesta a esto, los ojos dorados del emperador brillaban mientras soltaba su risa demente.

Un malvado emperador maldito. También conocido como el rey de la locura, atormentaba y asesinaba a la gente por capricho, un gobernante lunático.

Ella no creía que tal vileza existiera hasta que lo vio confirmado con sus propios ojos.

— ¡Detente!

Apuntó su espada hacia el emperador, quien se encontraba en un terreno más alto y pateó el suelo con todo el poder de su magia.

Aunque estaban en medio de una guerra, los asesinatos innecesarios, especialmente los que involucraban a inocentes, eran imperdonables.

Más que eso, ¡hay algo que por ningún motivo perdonaré…!

Y eso era, la mera existencia de este enemigo.

Su poder mágico, que irradiaba un brillo plateado, voló hacia el cielo nocturno para proteger a la gente, la mera visión era impresionante.

Cuanto más lo miraba, más crecía su voluntad de ganar. Ella quería minimizar las bajas.

Mientras ganaba tiempo para que la gente evacuara, una noble sonrisa adornaba su rostro. Su figura realmente parecía ilustre.

Aun así, no pudo evitar preguntarse…

Este emperador, ¿por cuánto tiempo ha sido así?

Como si aplastara una mosca, el emperador balanceó su mano y una concentración de magia fue arrojada hacia Gilles. Gilles extendió los brazos y la recibió de frente, apretando los dientes. Su magia fluyó a ambos brazos mientras rompía la magia como si estuviera apretando un globo.

El sonido estridente de la explosión mágica sólo la calmó…

Había reclamado con éxito tanto el cielo como la tierra.

El emperador mismo, sin esperarse esto, se dio la vuelta con una expresión de sorpresa.

Sin preocuparse más por el riesgo de morir, Gilles ganó impulso y gritó.

— ¡Nuestro bando admite la derrota! ¡Retira a tu ejército!

Las hermosas cejas del emperador se fruncieron mientras hablaba en voz baja.

—Aunque hayas admitido la derrota, ¿por qué eres tú quien da la orden?

Su extraordinaria apariencia le dio esperanzas a Gilles, puede que aún pudiera hacerlo entrar en razón.

—Si realmente quieres atormentar a alguien, con mucho gusto seré esa persona. Seré tu prisionera de guerra. Por eso, deja que todos los demás se vayan.

El emperador miró a Gilles de pies a cabeza, parecía como si estuviera mirando a una extraña criatura. Seguidamente, sus delgados labios se curvaron hacia abajo con desprecio mientras se burlaba de la doncella de la batalla…

—Esa es una buena resolución. ¿Pero por qué tienes la necesidad de llorar delante de mí? Que desagradable.

— ¿Quién está llorando? Tú, hombre débil y cobarde.

— ¿Débil, dices? ¿Este emperador dragón? Suficiente, te mataré.

—Entonces, ¿deberíamos decidir quién es el más fuerte?

La risa estalló cuando las comisuras de los labios del emperador se alzaron, sus feroces ojos dorados penetraban en Gilles.

Al mismo tiempo, Gilles apuntó la punta de su espada directamente hacia esas pupilas.

— ¡Demuéstramelo, que no eres sólo palabras y que eres realmente más fuerte que yo…!

Por un momento fugaz, los ojos dorados brillaron con intriga, antes de recuperar la calma.

—He perdido mi fuente de entretenimiento. Tropas, retírense.

Ordenó, su voz llena de aburrimiento.

Gilles, quien nunca pensó que de verdad se retiraría, gritó.

— ¿Estás de acuerdo con que las cosas terminen de esta manera…? ¡¿No quieres capturarme…?!

—No eres lo suficientemente apetecible.

El emperador desapareció como un espejismo, dejando a Gilles boquiabierta.

Después de eso, los restos de su poder mágico danzaron como el aleteo de las alas de una mariposa. Toda la brigada del ejército imperial de Rave también se había ido.

Había sido un desenlace realmente anticlimático.

La ira en el corazón de Gilles no podía ser apagada…

— ¡¿Di-Dices que no soy lo suficientemente apetecible?!

Los subordinados de Gilles se encargaron de calmarla, eso fue el día anterior a que fuera detenida por órdenes de Gerald.

Por lo que podrías decir, dentro de seis años.

Pasó recién ayer… ¿Y de repente fui regresada seis años antes de que todo eso sucediera? Debo estar soñando… Sí, esto debe ser un sueño…

Le gustaría despertarse…

Le gustaría despertarse y confirmar que todavía estaba viva.

Esperaba que ocurriera un desarrollo increíblemente insípido, como haberse salvado milagrosamente por la rama de un árbol, la cual había detenido su caída mortal. Sería aún mejor si su teniente, quien había sobrevivido, pasara y la rescatara.

Porque el lugar donde dormía actualmente se sentía cálido y terso…

Finalmente, recuperó por completo la conciencia y se sentó inmediatamente en la cama…

Al mismo tiempo, la gran flor fresca que llevaba en el cabello se deslizó por sus hombros. Miró sus palmas, las cuales todavía eran tan pequeñas como antes.

Sus piernas, enterradas dentro del edredón carmesí bordado con hilo de oro, también eran tan cortas como antes.

Cuando sintió una brisa, se paró de la cama. Se asomó por la ventana, la cual proyectaba la luz del sol en la habitación a través de los huecos entre las gruesas cortinas. El jardín parecía familiar…

—Esta parece ser una habitación para invitados del castillo real.

—Qué alivio. Ya has despertado.

La persona que entró en la habitación era alguien que había visto en su sueño anterior.

Hadhiz Theos Rave.

Su aspecto actual era más joven del que había visto en su sueño, sin embargo, era inconfundiblemente él. El bello emperador del vecino reino de Rave.

Apretó ambas manos inconscientemente.

Anterior Indice Siguiente


Fairelle: 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.